NOTA: Como ya dije, el final es de Xetegol. La verdad es que me encanta. He incluido algunos dibujitos míos para darle más lustre (aunque no es necesario).
-Para la próxima que montéis metedle un toque original. Disfraces o algo así.- Dijo Paco tratando de formar parte de aquello.
Los tres se miraron un segundo y después lanzaron una carcajada.
-Si, para lo que durarán puestos yo me disfrazo de Tarzán-respondió Lucio dándole un golpe en el hombro que significaba: “Solo dices gilipolleces”.

Definitivamente estaba abatido, la mayoría de la gente aprovechaba sus experiencias en la vida para ser capaces de desenvolverse en situaciones incomodas. A él no le ocurría de ese modo. Era como si su barra de experiencia estuviera bloqueada o incluso fuera en retroceso. Viajes, relaciones, situaciones de lo más variopinto no le habían dado las habilidades para triunfar.
Ni siquiera había triunfado en la orgía.
En un ataque de pasión, a Hulka le dio por realizar una especie de 69, ella se sentó sobre su rostro, pero en lugar de hacer lo propio con el pene de Paco, utilizó su mano.
La mano de Hulka, la misma que le había destrozado los dedos unas horas antes, era experta, fuerte y generosa. Sin duda no era la primera vez que hacía aquello, y mientras paco navegaba en su placer, ella no tuvo más que agitar la zambomba unos nueve segundos (“siendo generoso” pensaba paco) antes de que el explotara en un gemido que ahogó bajo ella.

Cuando la prioridad masculina de eyacular ha pasado, la cabeza entra en un estado de relajación que permite ver las cosas con mucha claridad, de algún modo adquieres una percepción o sensibilidad extraordinaria. El agua adquiere tonos de color y sabor, el humo del cigarrillo se deja sentir a través de los pulmones y el sexo de Hulka sabe a lo que sabe realmente eso cuando no estas empalmado como un berraco.
Paco podría haber terminado ya, hubiera sido el primero, pero realmente le daba igual. Todos pensaban que era un pringao, porque lo era, y eso no le afectaba especialmente. Se había cepillado a Hulka, estaba en la onda.
Pero Paco era todavía más pringado y aguanto allí tumbado, intentando hacer que ella disfrutara lo mas posible, no solo por acabar pronto y poder ir a lavarse la boca, si no por resultarle interesante a ella. Si mientras estaba cegado por sus muslos llegó alguien más a quien ella puedo haberle hecho una mamada o lo que fuera, Paco nunca lo supo. Pero durante al menos veinte largos minutos ella se follo su cara.

En el bar había bastante gente, el vaso de cerveza ya estaba vació, Lucio seguía hablando con los otros dos y él ya solo podía pensar en olvidarse de aquello, después de todo Hulka al menos había sido amable con él. ¿Quién sabe? A lo mejor había conseguido impresionarla su humildad, o su generosidad…
-Me dejé el móvil aquí.-Dijo una voz a sus espaldas.
-Tendrás un huevo de mensajes ¿no?- Dijo otra, ambas eran femeninas y Paco reconoció perfectamente la primera. Era ella.
-Pues no creo, ahora te lo digo.
Durante un minuto Paco podía escuchar el sonido de sus latidos, su cabeza pensó lo más rápido que pudo, pero desgraciadamente no era demasiado.

El sonido de un mensaje inundó la sala.
-¿Solo uno?- dijo la segunda voz.- ¿Quién es?
-Es de un tal Paco. Eres tu ¿no?
Hulka le estaba señalando.