CASAL (I)

NOTA:Esta es una historia escrita por encargo. Néstor me pidió un guión para una película sobre Tino Casal. Como suena. No recuerdo exáctamente qué o cuáles eran los motivos (creo recordar algo de hacer una película) pero me encantan estos encargos (no es algo que le pidan a cualquiera) así que me puse a ello. La única regla era que tenía que haber un montón de referencias al cantante ochentero y así ha sido: la trama, las imágenes y los diálogos están salpicados de ellas (desafío a la gente de mucho tiempo libre a encontrarlas). La historia quedó sin terminar (os la ofrezco en cuatro partes y una de “extras”) y está a medio camino entre un guión y un relato. Que lo disfrutéis.

UNA SEGUNDA NOTA: Realmente, el motivo de poner esta historia es que los resultados del porno-juego salgan de la vista cada vez que entréis en esta página. Ya he recibido quejas de cuatro estalentaos que visitan mi blog en el curro y hace mal efecto encontrarse gente doble-follando…

Constantino Rodríguez es un perdedor: lleva ocho años intentando terminar Bellas Artes, vive de chapucillas y trabajos esporádicos, su novia le ha dejado por otro hombre manifiestamente más guapo que él, está echando tripa y se está quedando calvo. Toca el órgano en la orquesta “Tigres Bengalíes”, un conjunto de mala muerte que se recorre las fiestas de los pueblos cada verano con escaso éxito. Constantino es un nostálgico de los años ochenta y ha escrito una biografía de Tino Casal que ha intentado colocar en diversos editoriales en vano.

Constantino vive en un piso de estudiantes con Julián, un estudiante de medicina más joven que él cuyas aficiones incluyen atrapar insectos y tenerlos en cautividad hasta que mueren, pintar miniaturas de plomo y la lectura de historiales médicos turbulentos y casos clínicos inusuales. También guarda en su armario un traje de super-héroe que nadie ha visto nunca y que nadie sabe si se ha puesto alguna vez.

Los exámenes han terminado y empieza el verano. Constantino está ensayando con el órgano en el salón de su piso (alguna pieza de Tino Casal) mientras Julián está en la mesa, rodeado de botes de pintura, pinceles, trapos y botes de agua sucia, pintando una figurita de plomo:
-Entonces, al final¿cuántas has aprobado?-pregunta Constantino con la vista fija en el teclado.
Julián remueve un bote de agua con el pincel antes de contestar:
-Dos-examina atentamente la figurita que está pintando antes de volverse hacia su compañero-¿Y tú?
La melodía de Constantino se ve interrumpida por una nota fuera de tono, como si el tema le incomodara:
-Una-contesta dejando de tocar.
Su compañero le observa en silencio, moja el pincel en pintura negra y se vuelve hacia su miniatura murmurando:
-Vamos, que seguimos de compañeros de piso…
-Sí, eso parece.
Constantino vuelve a comenzar la canción aunque suena bastante peor que antes. Al llegar a la parte donde se ha interrumpido antes, se confunde de nuevo aunque con una nota diferente.
-Mierda-dice.
Resopla abatido y dirige una mirada a la miniatura que está pintando su compañero.
-¿A quién estás pintando ahora?-pregunta.
-Al Archiduque Vampiro Uther Von Richtofen-contesta el otro volviendo la cabeza-Señor de la Noche, Portador de la Espada de Zafiros Negros y Gobernante del Reino de Inulvania.
-Los zafiros no son negros-observa Constantino-Son… azules, ¿no?
-Me da igual-replica Julián-Con lo que me ha costado pintarlos, no pienso hacerlo otra vez.
Constantino se vuelve hacia el teclado, respira hondo e intenta tocar la canción una vez más. Comete más errores que antes y la nota donde siempre se equivoca suena incluso más estridente.
-Parece que te va a hacer falta ensayar un poco-comenta Julián-¿Cuándo es el concierto?
-Mañana.

Anuncios

3 comentarios to “CASAL (I)”

  1. Gabri, ya sé que sólo te escribo para darte por culo, pero es que no lo puedo evitar. Soy repelente.

    Pues eso, que si la referencia de Richthofen es por el Barón Rojo, que sepas que va con “h”. Qué gran figura histórica, por cierto, no me extraña que los Barón Rojo le copiaran el nombre…

    Aparte: los personajes son lo más ultra-perdedor que he visto en mi vida. No del tipo “perdedor romántico” de las novelas sino el auténtico y genuino perdedor pringado ibérico (de mierda).

    Tino Casal se merece una peli, dos y hasta siete.

  2. Algún dia cuando sea rico retomaremos el proyecto. Vive Dios que lo retomaremos.

  3. Ok, Lau, el Barón va con “H” pero el guiño no pretendía ser exacto (además, aparte de tú y yo hay un puñado de seres en todo el universo que pille el gag), sólo una pequeña referencia y además buscaba un nombre rimbombante. El auténtico dato ahí está en la “espada de zafiros negros”. Tino Casal actuaba orignalmente con un grupo llamado “Zafiro Negro”. Por eso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: