EL ÁRBOL DE LA SERPIENTE (I)

Durante miles de años, los hombres serpiente fueron los amos y señores del mundo conocido. Dueños de poderosa magia e inacabables ejércitos, adoradores de dioses terribles y ya olvidados, los súbditos del Rey Cobra gobernaron un extenso imperio en el que las demás razas fueron sometidas y esclavizadas.

Aunque eran gobernantes indiscutibles de un mundo joven de junglas, desiertos y volcanes, los hombres serpiente no vivieron nunca en paz: jamás pasaba mucho tiempo sin que un ambicioso hechicero o un gobernante sediento de poder reuniera a sus fieles para desafiar a la dinastía del Rey Cobra. Otras veces, los esclavos se sublevaban y provocaban sangrientas revoluciones que eran aplastadas sin piedad. Incluso la monstruosa fauna de aquel mundo primitivo disputaba sus dominios continuamente a los hombres serpiente.

De todos los locos ansiosos de reinar Zachaon-Hiss-Ska´ak era uno de los que más posibilidades tenía. Estudioso de todas las escuelas primigenias de la magia y creador de varias de ellas, Sumo Sacerdote de Obb´Akkaurt el Obsceno, Paladín de Schernar la Reina Negra, Forjador de la Obliteradora y Maestro de los Diecinueve Planos Elementales. Su influencia era enorme y cuando varias naciones se arrodillaron ante él de la noche a la mañana el Rey Cobra mandó a sus legiones a por él.

golden_demon-dragon

La guerra civil que sobrevino arrasó el Imperio de la Serpiente de un extremo a otro y sólo concluyó con la muerte de ambos adversarios. El espíritu de Zachaon-Hiss-Ska´ak fue arrancado de su cuerpo por poderosos magos, algunos de ellos antiguos alumnos suyos, y encerrado en el tronco de un monumental árbol mágico. Cubrieron sus ramas con arcanos glifos mágicos que impedirían que el tiempo, el fuego y los cataclismos pudieran siquiera arañar la corteza. Zachaon-Hiss-Ska´ak pagaría el precio de su osadía en su prisión por toda la eternidad.

Sin embargo, el fin del último Rey Cobra hizo que sus sucesores se disputaran el trono y dieron comienzo a una nueva e igualmente feroz guerra que hizo temblar el ya debilitado Imperio hasta sus cimientos más profundos. Los hombres serpiente lucharon entre sí con gran ferocidad hasta que su número quedó muy reducido. Fue entonces cuando las razas sometidas se alzaron como una sóla para librarse de su yugo de esclavitud y dar el golpe de gracia a sus antiguos amos.

Con la extinción de los hombres serpiente y el nacimiento de los elfos oscuros, gran parte de sus conocimientos se perdieron y ninguna de las demás razas libres quiso recuperarlos. Los viejos dioses fueron sustituidos por otros más benévolos y los antiguos esclavos se desperdigaron por el mundo para repoblarlo, crear nuevas naciones y empezar sus propias historias. Conocieron la prosperidad y la alegría, la miseria y la guerra.

tree

Y en lo más profundo de un bosque, cuyo nombre en el arcaico lenguaje de la serpiente era Ssgel´sh y que los elfos rebautizaron Ilishat, había un árbol enorme y siniestro en cuyas ramas ningún pájaro se posaba. Aquel árbol jamás había tenido una sóla hoja pero no parecía que fuera a caerse. Después de la Gran Crecida del río Nablung en la cual se ahogaron hasta las ardillas aquel árbol seguía alzándose desafiante en medio de los escombros. Cuando el monte Jeilor se convirtió en el volcán Jeilor y roció muchos kilómetros a la redonda con una desagradable lluvia de piedras incandescentes que arrasaron e incendiaron ciudades y bosques por igual, aquel titán de ramas marchitas proyectaba su sombra sobre las cenizas. Ninguna criatura viviente sabía qué era lo que mantenía aquel monstruo de madera en su sitio pero un temor supersticioso y ancestral mantenía alejado a todo bicho viviente de sus inquietantes cercanías.

Los hechiceros hombres serpiente habían hecho un gran trabajo a la hora de crear la tumba de Zachaon-Hiss-Ska´ak. Nada ni nadie podría liberar al usurpador ni siquiera en otros diez mil años.

Evidentemente no contaban con veinte leñadores orcos borrachos.

Anuncios

5 comentarios to “EL ÁRBOL DE LA SERPIENTE (I)”

  1. Xetegol Says:

    Jeje, sublime a pesar de tener nociones del posible acontecimiento.

    Me encanta la descripción y la estructura, enhorabuena como siempre.

  2. Hermesh Says:

    Y vuelven a la carga… me han gustado los hombre serpiente, pero nada comparado con nuestros queridos pieles verdes.

    PD: lo del torneo ha sido una idea genial, pero ya tenia ganas de volver a leer tus historias

  3. Resumen: que así es como se extinguieron los dinosaurios, ¿no?

    El chiste del año no me da ni para medio “ja”. No quiero saber cuál será el peor.

  4. carlosserpiente Says:

    sssolido…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: