Y DE REGALO DE REYES… CUENTOS DE GABRIELOWSKY DE ANDAR POR CASA

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(a mí los reyes me han puesto este vistoso cenicero de tetas…)

Venga, hoy voy a poner una chorradilla que vi en un blog por ahí (no suelo visitar muchos aparte del mío pero a veces encuentras buenas ideas) y así os hago un regalo super emotivo y baratísimo. Cada lector que responda a este post recibirá un cuento de Gabrielowsky (cortito) sobre UNO (no valen cross-overs) de los siguientes temas a elegir. Un cuento por persona y hasta agotar mi paciencia:

-Orcos
-Caballeros del Zodíaco
-Inulvania y sus alegres muchachos
-Paco el Pringao (¡este post estaría cojo sin él!)
-Superhéroes (elegir cuáles)
-El inocente
-El escorpión
-Dos objetos cualesquiera
-Se aceptan sugerencias…

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Servid al Dios Mono Ninja. El Dios Mono Ninja sabe. El Dios Mono Ninja vigila.

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22 comentarios to “Y DE REGALO DE REYES… CUENTOS DE GABRIELOWSKY DE ANDAR POR CASA”

  1. Quiero mi cuento, y el tema es libre. Tu ya sabes lo que me gusta.

  2. ummm ¿y ahora hay que servir a mono ninja? …pos paso, yo creo que ya recivo suficientes ordenes al dia, asi que va siendo hora de darlas…yo quiero un cuento de los caballeros del zodiaco.

  3. Para Néstor:
    Charlaron durante un rato sobre el tiempo, los amigos y trabajo en general. Paco tenía numerosas anécdotas acerca de su estancia en Europa del Este, de donde había vuelto sin su madre. Según decía, la había dejado allí, en un excelente sanatorio mental donde podrían cuidarla, medicarla y mimarla durante el resto de sus días.
    -O reclutarla para el servicio secreto inulvano-concluyó Paco en tono cínico.
    Andrés no entendió este último comentario pero no indagó al respecto. Su intuición le decía que todo aquello no era más que retórica antes de llegar al verdadero meollo del asunto.
    -Por cierto, ¿cómo te va con esa chica que conociste?¿María Luisa era?
    -María de las Mercedes-puntualizó Paco-Bien, bien, la verdad. Yo pensaba que lo del ojo de cristal sería más problemático pero una vez que te acostumbras, ni te enteras.
    -No sería lo mismo si le faltara una pierna, claro-rio Andrés encendiendo otro cigarro-Conocí en la mili a un tío que le ponían las mutiladas… creo que hace poco salió de la cárcel. Oye, ¿y qué tal es en la cama?
    -Un poco… suelta, la verdad-admitió Paco bajando la mirada-Casi preferiría que fuera un poco menos entusiasta.
    -¿Y eso?-Andrés levantó una ceja inquisitivamente-¿No me dijiste que la tía estaba ansiosa por cumplir todas tus fantasías eróticas?
    -Sí, sí, de hecho…-Paco parecía algo perturbado-no tuvo ningún reparo en rebozarse de cuero y pelarme el lomo a latigazos.
    -Así da gusto, hombre, que se lo trabajen.
    -Ya, pero es que ella luego quiso que yo cumpliera SUS fantasías.
    -¿Qué hay de malo en eso?-sonrió Andrés-Somos gente de honor. No hay nada malo en satisfacer los deseos íntimos de una dama.
    -A eso quería yo llegar-Paco tragó saliva incómodo.
    -¿Qué pasa?¿Te pidió montar un trío o qué?
    -No exactamente-Paco miró a sus espaldas incómodo antes de continuar-¿Aún tienes por ahí ese disfraz de Batman?

  4. Hermesh Says:

    Quiero uno sobre los poderosos tiranidos

  5. Para Leader of the Resist:
    El aire del interior del pasadizo estaba cargado de electricidad y olor a incienso. Cientos de extraños geroglíficos con imágenes de hombres y pájaros cubrían las paredes, el suelo y el techo.
    El cabello de Shaori Kido, la reencarnación de Atenea, colgaba sobre el brazo de Jabu, el Caballero del Unicornio. La chica estaba inconsciente debido a la pérdida de sangre que había sufrido a causa de la herida en el pecho que le había producido el cuchillo de pedernal de Tezcatlipoca, uno de los temidos Caballeros de Quetzalcoatl.
    Detrás de la pareja cojeaba Nachi, el Caballero del Lobo. El joven caballero de bronce había acudido al templo de Chichen Itza junto con sus compañeros para rescatar a Atenea de las garras del diabólico dios-pájaro. Había logrado derrotar a la Mujer Serpiente aunque no sin sufrir una fea herida en la pierna derecha.
    -¿Cómo está?-preguntó deteniéndose un momento a recuperar el aliento.
    -Mal-gruñó Jabu-Si no logramos sacarla de este maldito templo, morirá sin duda alguna.
    Varias gotas de sangre de la diosa cayeron junto a sus pies. Jabu era un leal seguidor de Atena pero tenía muy poca paciencia. Estaba orgulloso de haber podido acudir al lugar de la acción pero se sentía rabioso e impotente por no haber podido proteger a su señora.
    Nachi miró de repente hacia el pasadizo que dejaban atrás. Jabu siguió la dirección de sus ojos pero no pudo ver nada más que oscuridad. Sin embargo, pudo sentir una ominosa presencia acercándose. Era una sensación opresiva y silenciosa, como una gran sombra moviéndose bajo el agua.
    -¿Puedes sentirlo?-preguntó Nachi tragando saliva.
    -Sí. Un cosmos increiblemente agresivo se acerca hacia nosotros-Jabu miró inquieto el rostro pálido de Shaori-Si no nos damos prisa, nos alcanzará rapidamente.
    -Creo que es Kukulcán del Jaguar-dijo Nachi entrecerrando los ojos-He sentido su cosmos antes.
    Kukulcán era el líder de los caballeros de Quetzalcoatl. Era un individuo enorme de ojos penetrantes y fornida musculatura. Él solo había arrasado la ciudad de Mexico DF matando a millones de personas sólo para atraer a Atenea y sus caballeros a los dominios de Quetzalcoatl.
    -Vamos, no podemos luchar con él con la señorita Kido en este estado-le apremió Jabu reanudando la marcha.
    Nachi no hizo ningún movimiento para seguirle.
    -Cargando con ella y conmigo no tienes la menor oportunidad de escapar-dijo incorporándose lentamente-Yo me enfrentaré a él y ganaré tiempo para vosotros dos.
    Jabu le miró en silencio. Su devoción por Atenea y su valor chocaron. No le hacía ninguna gracia dejar a su compañero herido atrás para enfrentarse contra un adversario como Kukulcán pero tampoco quería dejar a la señorita Kido indefensa. El orgullo le clavó los pies al suelo.
    -Me quedaré contigo y nos enfrentaremos juntos a Kukulcán-dijo finalmente.
    -Ni se te ocurra-replicó Nachi-Atenea está muy grave y morirá si nadie se ocupa de ella. No sabemos cuántos caballeros de bronce quedan con vida y, de nosotros dos, tú eres el único que sigue ileso. La señorita Kido necesitará a alguien que la proteja si yo no puedo con Kukulcán.
    Aquello pareció convencer al caballero del Unicornio. Jabu se alejó dos pasos con Atenea en brazos antes de volverse hacia Nachi por última vez:
    -Suerte, lobo-dijo.
    -No te preocupes por mí, Jabu-sonrió Nachi-Recuerda lo que dice la leyenda: el lobo vence siempre excepto en una ocasión. Y en esa, muere.
    -En ese caso, deberías haber muerto una docena de veces-sonrió Jabu.
    -Si salgo de esta, te haré tragar el cuerno de esa armadura de pacotilla que llevas-amenazó el caballero del Lobo en tono guasón-Y ahora, ¡lárgate!
    Jabu se perdió en la oscuridad.

  6. Para Hermesh:
    La luz del sol de Kragger 6 estaba oscurecida por las turbias nubes de monstruos que sobrevolaban el campo de batalla. El repiqueteo de millones de patas y placas quitinosas recordaba al sargento Imalder al sonido de un puñado de grano cayendo sobre una mesa de madera pero a una escala inimaginable. Un olor alienígena y repugnante saturaba sus fosas nasales haciendo que le doliera la cabeza y le costara pensar.
    El mismo suelo temblaba periódicamente como si el mismo planeta protestara ante la profanación que estaba sufriendo.
    Los tiránidos habían asolado Kragger 1, 2, 3, 4 y 5. Era el turno de Kragger 6. Aquella pequeña luna, antaño boscosa y de paisaje ondulado, era el último reducto de la humanidad en aquel sistema. Y apenas quedaban un centenar de guerreros en pie para proteger sus últimos reductos defensivos.
    Ya no había ninguna esperanza de salir con vida de allí. Lo único que podían hacer era encomendar sus almas al Emperador y vender sus vidas tan caras como pudieran.
    La 3ª Compañía de los Marines Espaciales Lamentadores había acudido al sistema para reforzar las defensas. Sin embargo, su heroica actuación sólo había logrado retrasar ligeramente al enemigo. El ataque casi simultáneo de Kragger 2 y 3 había desbordado a las Fuerzas de Defensa y en cuanto el espacio-puerto de Kragger 4 había caído ante los tiránidos, cualquier posibilidad de retirada se había desvanecido por completo.
    El sargento Imalder y los restos de su escuadra habían logrado hacerse fuertes junto a media docena de guardias imperiales en un pequeño búnker que antiguamente había formado parte de una línea fortificada que rodeaba un macizo montañoso. La línea había sido penetrada en multitud de lugares por los inagotables alienígenas y las comunicaciones eran, en el mejor de los casos, fragmentarias. Se encontraban aislados a su suerte.
    Llevaban tres días encerrados en el búnker. Los guardias imperiales estaban exhaustos debido a la falta de comida, agua y descanso. Los Adeptus Astartes habían aguantado mejor aquellas condiciones extremas pero encerrados en una habitación de cinco metros por diez tampoco suponían una gran diferencia.
    Oleada tras oleada de monstruos chocaban contra sin descanso contra sus paredes. Las municiones empezaban a escasear y sabían que los tiránidos lograrían entrar, tarde o temprano.
    Y entonces morirían.

  7. Al fin un regalo decente y no mas calcetines!! Pues mmm yo me decanto por uno de superheroes y mis perturbadas neuronas me incitan a elegir a superlopez e ironman.

  8. Yo quiero otro de caballeros del Zodiaco…

  9. Para Frodo:
    Iron Man sobrevuela Europa rastreando al mutante de horribles poderes llamado Apocalipsis. Cuando deja atrás Francia, los sensores ópticos de su traje le advierten que en Barcelona hay una criatura de increíble poder totalmente descontrolada.
    Sin embargo, no es a Apocalipsis a quien Iron Man encuentra sino a Superlópez totalmente borracho cantando coplas en lo alto de la Sagrada Familia.
    Iron Man gradúa los repulsores de sus iron botas para situarse junto al super héroe y ver qué diablos está pasando.
    -¡Fea!-le grita Super López al vengador blindado.
    Al ver que se trata de una falsa alarma, Iron Man desactiva la subrutina de combate y se dispone a emprender el vuelo de nuevo. Se permite hacer un comentario despreciativo por el hispano del bigote y la melopea:
    -Borracho-murmura con desprecio.
    Pero el super-oído de Superlópez es capaz de captar el estornudo de una molécula en la galaxia de al lado y no tiene dificultad para oír el insulto.
    -Sí-balbucea tras beber otro trago de la bota que lleva colgada al hombro-pero a mí se me pasará.

  10. Para Cris:

    -Necesito un champú anticaspa-dijo Ikki, el caballero del fénix, al farmacéutico calvo y con bigote blanco.
    El anciano alzó las cejas sorprendido y no sin razón: Ikki había entrado en la farmacia con la armadura puesta. No era la indumentaria más discreta pero sí la única que tenía limpia. El resto de sus camisetas y pantalones formaban una enorme pila de mugre en su cuarto y hacía días que todos sus calcetines estaban pegados en forma de bloque dentro del cajón por lo que había tenido que salir de casa en chancletas.
    -Erh… claro-acertó a decir el farmacéutico-¿Para qué clase de cabello?¿Graso, seco, rizado, liso, áspero …?
    -Verde-contestó Ikki intentando ignorar a una anciana que le miraba asombrada.
    -¿Verde?-el farmacéutico le miró asombrado.
    -No es para mí-se apresuró a explicar el caballero del fénix-Es para mi hermano.
    -Ah, una infección por hongos-sonrió el anciano-Debe ser algo grave si se ha puesto verde…
    -Eh… no, no creo-Ikki se movía por terreno poco conocido-Tiene… caspa. Cuando se quita el casco parece que nieva.
    -¿El casco?-el farmacéutico prefirió no indagar más-Bueno, tengo aquí este champú con colágeno, soja y turba que da muy buenos resultados.
    -Venga, pues que me lo llevo-dijo Ikki chasqueando los dedos. Sentía un deseo morboso de volatilizar con un aletazo del fénix a la muchedumbre de curiosos que se habían agolpado a las puertas de la farmacia para ver al notas que vestía únicamente una armadura estrambótica y unas chancletas.
    -Muy bien. Son tropecientas.
    Ikki tragó incómodo. Aquella armadura del demonio no tenía bolsillos y se había dejado la cartera en casa. Se sentía como cuando se enfrentó a Poseidón el solito: no iba a ser un buen día.

  11. hey eres la caña!…¡me ha encantado mi relato! ( bueno y el de los demas :P).
    gracias

  12. Juas, juas

  13. Hermesh Says:

    Gloria al enjambre, él se siente orgulloso de ti.

  14. Quiero uno de Caballeros, oh, generoso Gabrielowski. Que me vaya a gustar, a ser posible.

  15. gabiman Says:

    uno de inulvania, s’íl te plait

  16. JoanElMisericordioso Says:

    Aprovecho estas lineas para daros el feliz año y esas cosas. Mierda de espiritu navideño de los cojones,

    Me pido uno de orcos

  17. Para Arsch (se hace lo que se puede):
    El pepinazo hizo temblar todo el Santuario. Una nube de polvillo cayó desde el techo del Templo de la Virgen y se esparció por el impoluto suelo. Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios, esperó en silencio unos segundos. Bien, parecía que el choque entre Afrodita de Piscis y Shaga de Géminis había terminado.
    El resultado era lo de menos. Afrodita había pasado por el templo de la Virgen aquella mañana hecho un basilisco y jurando en hebreo porque “algún mal parido” (según palabras del afeminado caballero) le había mangado dos docenas de rosas y estaba casi seguro de que “ese viscoso hijo de puta” (parecía mentira la lengua que tenía) había tenido algo que ver. Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios, no dudaba de que Shaga habría intentado colar, como siempre, la excusa del “gemelo diabólico”. Los castañazos retumbantes que venían derribando los muebles desde entonces dejaban bien claro que Afrodita podía tener más pluma que un pavo real pero que de tonto no tenía un pelo. Menudo era cuando le tocaban los rosales.
    Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios aguardó un poco más antes de coger de nuevo su guitarra y darle al REC de su radio-cassette.
    -Ai yus tu loooooof jjjjjj… mierda.
    Alguien llamando a la puerta de su templo interrumpió su interpretación de los Guns´n´Roses. Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios, odiaba las interrupciones. Esperó sinceramente que no fuera el memo de Milo de Escorpio a preguntar cualquier chorrada.
    Pues no. Era el chaval de Camus de Acuario, un sovietiquillo rubiales que había llegado hacía dos días al Santuario. Según había oído, Camus andaba haciendo las maletas para llevárselo a entrenar al quinto coño. Conociendo al notas de Acuario, se lo llevaría a algún sitio frío y asqueroso: Alaska, la Antartida… fijo que sí.
    -¡Nasdrobia!-le saludó el chicuelo con un acento de los urales considerable-Maestrrro Camus pedirrr ustet ajos parrra gazpacha.
    Típico de ese cretino, murmuró para sí Shaka. Se traía a una criatura al Santuario y ni siquiera tenía el detalle de darle comida caliente (ni de enseñarle griego, porque aquel, hablando de aquellas maneras, venía directo de la estepa como mínimo). Gazpacho, encima. Eso era desperdiciar los pepinos…
    -Anda, pasa-le dijo Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios con un gesto.
    Mientras se dirigía a la cocina, Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios, intentó recordar el nombre de la criatura. ¿Boris?¿Tai Chi?¿Kendo?Tenía un nombre de chiste, de eso no cabía duda, pero no estaba seguro de cual.
    La cocina, a diferencia del resto del templo que estaba inmaculado, estaba bastante destartalada. Se debía, sin duda, a la enorme cantidad de bandejas sucias llenas de juegos de té pringosos. El caballero de Escorpio ganaría enteros considerablemente si tuviera el detalle de limpiar, o al menos llevarse, lo que ensuciaba en cada visita.
    -Ajos… creo que tenía una cabeza por aquí-se llevó un dedo a los labios mientras intentaba recordar-A ver… esto, ¿cómo has dicho que te llamas?
    -Hyoga, tovarich.
    -Eso es, Hyoga-abrió el armario de las especias. Apartó un bote y se lo dio al chico-Toma, sujeta esto…
    El joven Hyoga le observó divertido. Sin duda, aquel caballero de largo cabello rubio debía estar gastándole una broma. ¿Cómo se podía buscar algo con los ojos cerrados?Distraído, leyó la etiqueta del bote que le habían dado.
    -Errr… ¿qué serr carrrdamomo?
    -Una especia-contestó simplemente Shaka, el caballero de oro de Virgo, el hombre más cercano a un dios.
    -¿Una especia?¿De qué?
    -¡De comer, inútil!¡Como el ketchup!

  18. Para Gabiman:
    Inulvania siempre había tenido problemas para distinguir entre sus héroes y sus monstruos. Antoine Distrikovsky, el presidente vitalicio (lo que en cualquier otra parte sería un tiranuelo o un dictador de medio pelo), era un buen ejemplo de ello.
    Había comenzado su carrera en plena Era Stalin, en un gulag de Siberia Oriental. Se sabía muy poco sobre su vida anterior pero no cabía duda de que si alguna vez había albergado algo parecido a sentimientos humanos, se lo había dejado en su helado lugar de trabajo.
    Distrikovsky tampoco conservaba amistades muy antiguas. Aunque había estado presente en Inulvania practicamente desde su fundación, se había deshecho metódicamente de sus allegados cada dos por tres para ahorrarse conspiraciones, traiciones y demás. Los más parecido a amigos que tenía eran los diversos cargos militares que duraban lo bastante como para poder acordarse de sus caras. Solía saludarlos con un escalofriante “Hombre, Mijail, qué alegría verte. Pensaba que te habían fusilado ya”.
    Había accedido al poder en 1980, durante la secesión de Inulvania y desde entonces había llevado el país con mano de hierro y guante de lija, como gustaba decir.
    Sus enardecidos discursos y su obsesión por la seguridad del estado habían provocado en la población un estado de sumisión horrorizada. Posteriormente, después de la segunda “purificación interna”, a los inulvanos se les habían hinchado las narices y habían cambiado su ánimo a una hirviente indignación horrorizada.
    Cuando en 1981, Antoine Distrikovsky encontró en su dormitorio el cadáver de una cabra chafada (posteriores investigaciones de la recién creada KGW demostraron que el animal había sido arrojado primero desde lo alto del kremlim y luego introducido ilícitamente en su palacio) y una pintada con sangre en la pared donde se leía en correcto cirílico “No nos toques los smolenskos”, el gobernante comprendió que a lo mejor le convenía ser un poco más amable con sus súbditos o acabaría como la treintena de guardias que habían amanecido con la cabeza hundida a cantazos.
    Desde entonces, el pueblo inulvano le había cogido un cierto afecto horrorizado.

  19. Saludos por aquí, generoso te muestras el nuevo año.

    Bueno, si no llego demasiado tarde mi peticion va a ser, de nuevo, Paco “el pringao”.

    Saludos y Graciaaaas.

  20. Ahora toca una de Paco “el pringao”. Joan estaba antes pero la historia de orcos que me pidió se ha engordado de tal manera que tendrá su propio post, “La caída de Trokkar-Tum”. Esto es para Xetegol:

    Sebastián lloraba como un crío. Que un jugador de rugby de metro noventa y ciento cinco kilos estuviera hecho un mar de lágrimas a causa de una chica que abultaba la mitad que él no dejaba de ser curioso.
    Cuánto más, pensaba Paco para sí, cuando no era él quien había salido escaldado de aquella historia. No obstante, Sebastián no era un mal tipo y a Paco le molestaba verlo en aquel estado. Al fin y al cabo, Sebastián tenía la mezcla justa de generosidad e inconsciencia para pagar más rondas de las habituales. Y aunque era un poco zote para pillar las historias más complejas, nunca dejaba a nadie en la estacada.
    Su novia, Belinda, había decidido de la noche a la mañana que hasta ahí habían llegado. La experiencia de Paco en esos temas indicaba que no había nada que pudiera hacer al respecto excepto consolar a Sebastián.
    -Vamos, no es para tanto-dijo dando unas palmaditas a Sebastián-A mí, mi primera novia me dejó poniéndome los cuernos.
    Sebastián siguió con la cabeza entre los brazos gimoteando como un cachorrillo apaleado. Paco suspiró. Tendría que recurrir a la artillería pesada.
    -Y además me puso los cuernos con mi hermana.
    Sebastián calló de repente y le miró con ojos enrojecidos.
    -¿Con tu hermana?
    -Como lo oyes. Se vino una noche a ver una película a casa y acabó en la cama con mi hermana mayor.
    -¿Se hizo tortillera?
    -Qué va. Ni siquiera bisexual-Paco casi sonrió ante la cantidad de veces que había contado aquella historia-Según su psiquiatra, fue una etapa de transición entre yo y el resto del mundo.
    -¿Tú?
    -Sí, se supone que me odiaba de forma inconsciente pero intensa.
    -Eso tiene que joder un montón.
    -Bueno, llegas a acostumbrarte.
    Sebastián se sorbió los mocos y se limpió las lágrimas con una manaza.
    -Venga, te invito a una cerveza-dijo levantándos-Las penas hay que ahogarlas.
    Paco sonrió. Pringao, penso, más que pringao.

  21. ¡¡GRACIAS!! Me cae bien Paco cojones, pero su hermana me caeria aun mejor 😛

    A ver si cae pronto la de “Joan”.

    Saludos.

  22. Efectivamente, Gabri, la has clavado. La verdad es que me ha encantado. Lástima no poder dejar de oír al Cisne con tu voz en vez de con la suya, pero por lo demás, glorioso. Gran referencia a la vajilla, muy sutil XDD.

    Sigues siendo mi héroe.

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