FAUNA DE JUEGO DE ROL (y IV): LOS MÁSTERS DEL UNIVERSO

Máster no hay más que uno y a los jugadores los encontré en la calle. Jugadores es difícil que estén todos pero como falte el Máster… Quién más quien menos todos hemos hecho nuestros pinitos como narradores de hermosas historias que los jugadores se han encargado de machacar hasta dejar irreconocibles. Un buen Máster necesita, a saber, carisma, autoridad, imaginación, imparcialidad, improvisación, justicia… sin embargo, es difícil no caer en uno de los siguientes (y otros) estereotipos:

EL GENEROSO

tres.jpg

Es ese encanto de Máster que te colma de botín. Ningún bandido que muera se digna a salir sin su arma mágica +10 y antes de la batalla siempre puedes darte una vuelta por la armería (o por el mercado local, para el caso) y conseguir una de esas “megaspadasmatamucho” tan frecuentes en la zona. Lo que al principio es todo alegría y sidral acaba haciéndose un tanto aburrido cuando todo el grupo tiene armas +50, dinero para parar un tren (una vez hice la cuenta y resultó que mi semi-elfo llevaba, así a lo tonto, quinientos cincuenta kilos de monedas), objetos que hacen invisible, que permiten volar, arcos de Lorien (que como mucho habrá media docena en toda la Tierra Media o algo así) y hacen falta tesoros de los de quitar el hipo para que los aventureros sientan interés por él.
Lo malo de estos sujetos es que malacostumbran a los jugadores y luego no hay manera de que se conformen.

EL RÁCANO
Casi peor que el anterior, a éste no se le ve un detalle ni de casualidad. Después de liquidar al dragón a más de uno y a más de a dos se les va a caer el alma a los pies cuando vean que el tesoro son doscientas monedas de oro, una espada +1 y, con suerte, el almuerzo del bicho…

diosmonopequeowd2.jpg

La frase “Registro los cadáveres a ver qué encuentro” tan habitual en las partidas con éste tío es lo mismo que decir “Me parece que va a llover” .

EL “IRÉIS POR AQUÍ PORQUE LO DIGO YO”
Cuando juegas a rol se supone que eres libre. O que tienes libertad de elección. O, al menos, que puedes pensar por ti mismo. No es esta la opinión de este Máster:”No puedes hacer eso. No va a funcionar.”

getattachment4.jpg

Es el que mete a los personajes en situaciones difíciles y les da UNA opción para salir. Quizás sea a través de un mar de malos o automutilándose pero no habrá más. Los jugadores imaginativos lo van a pasar mal con éste Máster pues sus maravillosos planes van a ser triturados uno detrás de otro (como mucho, si funciona al principio, le trincan los guardias a la siguiente tirada) y van a ser puestos en vereda. Este tipo de Máster suele tener menos imaginación que un grillo disecado y, como decida matarte, vete encomendándote a tus dioses.

EL LACÓNICO
Un jugador tímido que se meta a Máster (???) suele acabar en esto. Es aquel Máster que dice “Estáis en una llanura. ¿Qué hacéis?” y no vale pedir pistas. Prepara largas aventuras que no hay quisque que termine, más que nada, porque nadie sabe por donde tirar. Y ya puedes preguntar y ya puedes tirar porque pierdes el tiempo. Lo más gracioso del caso es cuando te largas asqueado y te sale con un “¿Cómo no se os ha ocurrido tirar para el otro lado?Allí estaba toda la aventura”. Huir de él o meterle un chute de anfetaminas.

EL ELOCUENTE
En cambio, si el jugador que evoluciona a Máster es de naturaleza Gritón nos encontramos con un pavoroso monstruo que juega sólo: No necesita a los jugadores. Habla, habla, habla, pasan cosas, habla, habla, tira dados, ¿qué hacen esos tíos mirándole?. Los jugadores raramente pueden articular más de dos palabras seguidas (nada más complejo que “le ataco”) y da igual lo que hagan porque la aventura se desarrolla a su alrededor y no hace falta ni que intervengan porque todo se hace sólo.

merienda.jpg

Un ejemplo de ésto me contaron en el que el grupo de aventureros se ve de repente sorprendido por un ejército draconiano (escondido en una llanura) que a su vez es atacado por una horda de minotauros (también escondidos en la llanura, se supone que detrás de los draconianos). El Máster se lio a tirar dados para la lucha y la tarde se pasó entre cornadas y mordiscos mientras los jugadores comían palomitas y se sacaban los mocos. Sedarlo.

EL GENOCIDA
La muerte es un asunto peliagudo entre los jugadores. A nadie le gusta que le liquiden a su guerrero de nivel 6. Este Máster, sin embargo, opina que una partida no está completa sin un par de jugadores criando malvas y no tiene el menor reparo a la hora de elegir, acosar, perseguir, trincar y machacar a sus víctimas. Dependiendo de su discreción será más o menos popular pero muy pocos jugadores se arriesgarán a jugar con ellos de todas formas.

EL BUENAZO
Luego están los que cuidan a sus jugadores de forma casi maternal. Da igual que lluevan rayos de hielo sobre los jugadores y que perniciosos parásitos aniden en sus corazones mientras una manada de hombres-langosta se abalanzan sobre ellos: El Máster se encargará de que las cosas se resuelvan por el módico precio de un puñado de puntos de vida. Los jugadores acaban envalentonándose y entonces se convierten en una panda de kamikazes que no temen a nada.

pict1326.jpg

El buen Máster nunca debe llegar a éste extremo: Es bueno salvar a un jugador cuya muerte sería ridícula (¿que te has caído dónde?) pero no siempre (de todas formas, hay más gente que muere resbalando en la ducha que en duelos a espada) y en muy raras ocasiones hay que hacerlo en momentos importantes (tipo Duelo Con Supervillano porque si no ¿de qué sirve ser Supervillano). El jugador ha de ser consciente de que puede ganar pero que nunca debe olvidar que si la suerte ríe en su mano derecha… la muerte cabalga a su espalda.

EL “MÁS DIFÍCIL TODAVÍA”
“Podría ser peor” es una frase que no tarda en adquirirse cuando se juega a rol. No importa lo que se te venga encima. Confía en los dados y no pierdas la calma y sobre todo, la esperanza. Pues bien, éste tipo de Máster es el que se encarga de impresionar a los jugadores optimistas. Sales de la posada y te encuentras un Príncipe Demonio zampándose los caballos.

caos.jpg

Te niegas a pagar al posadero y resulta que el individuo guarda una varita de rayos relámpago en el bolsillo del delantal. La emboscada de los bandidos nunca está completa sin el mega-monstruo-lanza-todo-tipo-de-cosas. Y el cabrito sonríe con cara de “¿A que no os esperabais esto y por eso soy un Máster super-bueno?” y se empeña en interpretar los “La madre que te parió” como un tributo a la misma.

Anuncios

Una respuesta to “FAUNA DE JUEGO DE ROL (y IV): LOS MÁSTERS DEL UNIVERSO”

  1. Pues que sepas que tú eres del tipo “IRÉIS POR AQUÍ PORQUE LO DIGO YO”.

    ¿Se te han vuelto a joder las imágenes u qué?

    Odio trabajar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: