EL GORRÓN Y EL PRINGAO (I)

NOTA: Por petición de Leader (que no se diga que uso vuestras opiniones para limpiarme el culo las más de las veces), aquí va uno de mis cuentos. Es una reposición pero seguro que os gusta…

Cuando se despertó deseó no haberlo hecho. La cabeza le pitaba y le zumbaba como un tren y sus tripas eran un lodazal espeso e inestable, prueba inequívoca de que la noche había sido intensa y memorable. Maldijo para sus adentros al empezar a recordar y estuvo seguro de que aquella Nochevieja sería recordada durante mucho tiempo.

“-Es Víctor-le explicó Tamara tapando el móvil con la mano-Le han dejado tirado y no tiene dónde ir esta noche. ¿Te importa que se venga a nuestra fiesta?
Para Paco aquella era la parte más complicada de su vida en pareja con Tamara. Él consideraba que toda relación de pareja debía basarse en un equilibrio de extravagancias: él era aficionado al aeromodelismo, su novia era vegetariana; a él le encantaban las películas de dibujos animados, ella hacía yoga y tai chi; él hacía piragüismo los domingos, ella iba a las reuniones del Partido Comunista Internacional. Sin embargo, a pesar de llevar seis meses viviendo juntos, Tamara tenía un pasado sentimental que distaba mucho de estar enterrado: Víctor, ex red skin, militante del partido y novio de ella durante cuatro años, seguía manteniendo un status de “amigo de confianza” para Tamara que no cuadraba nada con la opinión que Paco tenía de él y que no se compensaba con nada que él tuviera. Procuraba no meterse en problemas evitando al personaje y no preguntando sobre él jamás. Tamara tenía su libertad, igual que Paco la suya y punto.
Decidió que Nochevieja era una buena fecha para reconciliarse con Víctor aunque realmente no tuvieran nada en contra el uno del otro. Además, pensaba intentando ser razonable, había salido cuatro años con Tamara: eso le daba un margen de confianza ya que cualquiera no servía para el papel. Y habría suficiente gente para que no tuviera que estar aguantándole todo el rato.
-Que se venga-dijo sellando la Nochevieja.”

Se dirigió tambaleante hacia el cuarto de baño. Su casa olía a humo, a alcóhol y a fiesta terminada. El suelo estaba pegajoso y lleno de porquerías. Mientras echaba la meada examinó los daños en el lugar. A pesar del persistente olor a vómitos y las colillas tiradas en la bañera parecía haberse salvado de lo peor. No podía decir lo mismo del salón: una película de líquido cubría el parquet y todas las superficies estaban llenas de vasos medio vacíos, patatas fritas, papeles arrugados y confetti sucio. Medio esperó encontrarse a algún rezagado tirado por el suelo pero aparte de un zapato de mujer tirado en un rincón con el tacón roto no había señales de vida humana allí. En una esquina había una silla con una pata rota, al lado de una mancha oscura en la pared que llegaba hasta el suelo en varios hilillos.

“-Oye, Paco, ese amigo tuyo lleva un ciego de cuidado.
-Es un refugiado de última hora-explicó Paco intentando no soltar lo de “No es amigo mío”.
-Ya-asintióRoberto-Me ha estado dando la chapa media hora sobre una tía que le ha dejado plantado y se ha metido cuatro whiskys casi sin respirar. Me he zafado pero lleva una…
Paco suspiró. Víctor se estaba dedicando a ligar con las chicas con muy poco tacto. Ahora se había concentrado en Mónica, la cual estaba poco menos que acorralada contra la mesa. Su novio, Moisés, le dedicaba hostiles miradas a Víctor desde un grupo cercano.
Tamara había desaparecido hacía rato. Estaba en la cocina charlando con otras chicas y Paco estaba tentado de irse con ella para no soportar más la escena de Víctor como una cuba tirando los trastos a Mónica.”

Hasta donde podía recordar, Paco no había despedido a nadie. Él también había pillado una enorme borrachera con el sano objeto de ignorar a Víctor y había acabado derrumbado en su cuarto. Su Nochevieja era brumosa y oscura de recordar. Sí recordaba quejas sobre el comportamiento de Víctor y malos rollos in crecescendo y él había elegido encebollarse tan tajante y soberanamente para ignorar todos aquellos problemas. Se sintió cobarde pero ya había discutido una vez con Tamara sobre aquello y prefería no pensar en lo importante que seguía siendo Víctor para ella. Aunque vivía con él y se querían mutuamente, Paco aún distaba de ser el centro absoluto del universo de Tamara. Ella era muy independiente y a veces dormía en casa de sus padres o de amigos.
Tamara, al parecer, no había dormido con él. Siendo Nochevieja le pareció un detalle feo.
Se sentó en el sofá sintiendo el frío del suelo en los pies descalzos. Consideró comer algo pero descartó la idea en seguida dado el estado de sus tripas.
Decidió que se daría una ducha caliente antes de poner el cerebro en marcha.

“-Qué cabrón ese Moisés-le decía Víctor con un aliento que hedía a wiskhy-No veas cómo se ha puesto porque estaba hablando con su novia.
-La estabas sobando bastante-apuntó Paco a quién el pacharán le había infundido cierto valor-Es normal que se molestase.
-¿Yo?¡Qué dices, tío!-Víctor sacó la lengua-Hombre, un poco de roce sí, pero es que yo soy así, tío, natural, de contacto físico. La toco a ella, te toco a ti-empujó a Paco con brusquedad-¡es lo natural, tío!¡De buen rollo!
Paco recuperó el equilibrio y dejó su vaso encima de la mesa. Extendió las manos, conciliador.
-En cualquier caso, tómatelo con calma: es Nochevieja, todos vamos medio ciegos.
Diez minutos más tarde, Víctor estaba discutiendo a grito pelado con Adolfo.”

Paco se tomó sus buenas dos horas para ducharse, vestirse y recuperarse. Vació sus tripas en la taza del water mientras se leía sus buenas cuarenta páginas del best-seller que Tamara y él compartían para sus ratos privados. Era un libro acerca de templarios, el Islam y las cruzadas.
Más tarde se acercó a la cocina para tomarse un vaso de bicarbonato. Notaba el estómago ardiéndole. Era lo malo del pacharán: Entraba bien pero salía muy mal.
En realidad, hacía tiempo para que volviera Tamara y empezar los dos juntos a limpiar. Como ella no aparecía, cogió una bolsa y empezó a llenarla de botellas vacías. Dejó el cubo de fregar en el centro de la sala para echar dentro los fondos de los vasos.
Contó más de treinta botellas de cristal.
Las de plástico no las contó. Se limitó a estrujarlas una por una y a hacer con ellas una enorme bolsa para reciclar. Tamara era muy aficionada a la ecología y aunque ello solía significar amontonar basura en la cocina no era algo que Paco pudiera recriminarle. Le molestaba más el hecho de que hubiera traído a su fiesta al mostrenco de su ex novio.

Anuncios

5 comentarios to “EL GORRÓN Y EL PRINGAO (I)”

  1. JoanElMisericordioso Says:

    Mmmmmh…
    Presumo q al final la tamara esa se habrà tirado, como mínimo, a Victor. Aunq eso sería algo previsible.
    Espero una segunda parte con barro, caspa y humillación, pero q al final haya venganza. Es q uno es un romántico.

  2. YO creo que no se ha tirado a Victor (por lo predecible) y si lo ha hecho espero una respuesta impredecible por parte del otro sin sangre ni visceras. Por Dios quiero la continuación YA.

  3. JoanElMisericordioso Says:

    Siempre h pensado q el hombre es bueno hasta q es libre como para dejar de serlo.

  4. Me has dejado con la miel en los labios.

    Real como la vida misma…

  5. uiva! si esto parece la sala de tertulias de marujas..¡me apuntoo me apunto!…pues yo digo que Tamara que los vio ciego a los dos se fue a casa de sus padres para librarse de los borrachos y de limpiar; Moises se peleo con Monica por haberle segido el rollo “al piojoso ese” y Monica le cotestó: ¿encima?!!! encima del asco que tenio que aguantar ¿ahora tu celoso?…su noche vieja no acavo en polvo porque al final los únicos que se liaron entre sí fueron Paco y victor.

    pd. Gracias Gabriel, me siento importante y to de que mi opinion halla sido tenida en cuenta…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: