EL ÁRBOL DE LA SERPIENTE (VI)

Zarnix decidió que había llegado su momento. Era una de las pocas supervivientes de la antigua tribu del Colmillo de Jabalí y, habiéndose pasado media vida a la sombra de Madre Ullag, vio en Tripchung una excelente oportunidad para promocionar su posición social.

Era joven y voluptuosa para los cánones orcos, con grandes pechos y anchas caderas. Incluso tenía una larga melena negra que le caía por la espalda. Sin embargo, Madre Ullag la había tratado siempre muy mal y, aunque ese era el orden natural de las cosas cuando implicaban a la feroz matriarca, no estaba dispuesta a ser una orca de segunda clase toda su vida.

zarnix

Desde que su tribu se había adentrado en los pantanos del Tejón Cornudo, Zarnix había estado madurando su plan. Proporcionarle una camada a Cabeza Enferma era algo relativamente sencillo pero ella se encargaría de que el chamán quisiera más camadas suyas. No le resultaría difícil ya que sabía muy bien como satisfacer a los machos. Puesto que físicamente no podía competir con Madre Ullag, Zarnix había buscado otras maneras de ganar poder. Esto la había llevado a yacer con todos los machos de la tribu con mucha más frecuencia que las demás hembras y le había permitido aprender no sólo a pasarlo bien ella sino también que lo hiceran los machos, que buscaban su lecho con mucha más ansia que los de las demás.

* * *

-¡Débil!-gruñó alguien.

Karg miró a su alrededor con la cabeza embotada. Estaba demasiado borracho pero sabía que estaban hablando de él. Sus guerreros ya no le respetaban puesto que ya no era el jefe. Una vez formaran parte del Tejón Cornudo, cualquier lealtad que hubieran tenido para con él se desvanecería y tendría muchos motivos para temer por su vida.
Después de todo, un orco con una sola mano era carne de cañón.
Miró el muñón de su mano izquierda en silencio. A pesar de estar mutilado, Karg había logrado llegar a ser jefe de su tribu. Ahora, sin el colmillo de jabalí que solía emplear como mano artificial, se sentía más viejo y cansado que nunca. Y bastante borracho.

-¡No me toques, ugruj!-rugió Tizak tumbando de un puñetazo a Tjab.

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Ugruj era una palabrota orca universal empleada en gran variedad de situaciones. Una incursión fallida era un ugruj. La carne demasiado cocinada era ugruj. Una hembra fea y estéril era ugruj. Un orco que gustaba de molestar a los demás era un ugruj.
Y se decía que pisar una ugruj daba buena suerte.

Tjab se incorporó gruñendo y mostró los colmillos amenazadoramente a Tizak. Todos estaban cabreados, juntos y borrachos y normalmente bastaba con uno de esos motivos para que comenzara una bronca. Tizak era un guerrero veterano de muchas batallas pero Tjab era un poco más grande, joven e imprudente. Suficiente para que Urmuch decidiera poner las cosas más interesantes poniéndole la zancadilla a Tizak. Por supuesto, si Tjab tenía sus aliados, Tizak también tenía los suyos y de pronto a Urmuch se le cortó la respiración cuando Kregg decidió cogerle por el cuello. Otros cuatro orcos se tiraron encima de ellos, cada uno con su particular opinión de quién debía ganar aquello. En pocos segundos, la antigua Tribu del Colmillo de Jabalí era una masa de orcos que se golpeaban, forcejeaban, mordían y escupían entre gritos, gruñidos y cráneos llenos de grok rotos.
Nadie fuera del grupo pareció notar el tumulto. Ni siquiera los centinelas.

Los centinelas. Tripchung Cabeza Enferma había apostado un par de guerreros armados con lanzas para mantener vigilados a los nuevos miembros de la tribu pero uno de ellos hacía rato que se había incorporado a la orgía y el otro roncaba y babeaba a partes iguales por efecto de las bayas juju. Karg dejó de prestar atención a sus orcos mientras se golpeaban (después de todo, tenían que relajar la tensión) y se quedó mirando al centinela dormido y el hacha de hueso que colgaba de su cinturón.

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Miró un instante a Tripchung Cabeza Enferma que parecía estar teniendo unas visiones espantosas. Y tuvo una idea.

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3 comentarios to “EL ÁRBOL DE LA SERPIENTE (VI)”

  1. uiiiii, que mal asunto es cuando un orco piensa…Esto cada vez parece mas un culebron (celos entre hembras, intrigas politicas, traiciones, …) ¡voy por palomitas!

  2. hermesh Says:

    Cabezas Fuera!

  3. ¡¡¡HACHAZO HACHAZO HACHAZO HACHAZO!!!!
    ¡¡¡HACHAZO HACHAZO HACHAZO HACHAZO!!!!
    ¡¡¡HACHAZO HACHAZO HACHAZO HACHAZO!!!!
    ¡¡¡HACHAZO HACHAZO HACHAZO HACHAZO!!!!

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