LA ORGÍA (II)

NOTA: Como ya dije, esta parte es de Xetegol.

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Dos nuevos maromos entraron en el bar y saludaron hacia su mesa. Paco levantó la mano, les recordaba de la fiesta aunque no tenía la noción de haber hablado con ellos. Se dio cuenta dos segundos tarde de que realmente saludaban a Lucio.

-La verdad es que estuvo de puta madre el ambiente-comentó Lucio-Si te soy sincero pensaba que te sentaría mal la coña de la hora.

A Paco le subió un calor familiar a las orejas. Se trataba del sentido del ridículo combinado con el de la ira. Él jamás habría acudido a una fiesta de esa índole con gente de esas características. Al lado de los tíos parecía el árbitro de un partido de baloncesto y al lado de las tías no podía dejar de sentirse como miembro de una especie distinta, posiblemente en peligro de extinción, cuyo apareamiento, además de cómico, resultaría inviable.
Por eso mismo había dicho que no en un principio.

zxk86d Sin embargo, mientras el sol se escondía tras los edificios y el sonido de los coches se apoderaba de las calles, Paco le había dedicado media hora a los restos de una vieja botella de pacharán. Navegando por los terribles recuerdos de sus viajes y por alguna espantosa nochevieja se obligó a animarse y llamó a Lucio para confirmar su asistencia.

No habían pasado aún treinta minutos de espera cuando comenzó a arrepentirse. La hora de quedar frente al bar había sido las nueve de la noche, Paco acudió un premeditado cuarto de hora tarde para no ser el primero pero hasta pasadas las diez no llegaron los dos primeros quienes, en un principio, ni le reconocieron y después pasaron a hablar entre ellos de una pareja a la que él no conocía ni conocería jamás.

Lucio llego a las diez y media.

-Hombre, no me hizo demasiada gracia pero…
-¿Te acuerdas del camarero?-interrumpió Lucio-Qué mosqueo se cogió con Ernesto cuando le puso la zancadilla.

Paco apuró su jarra de cerveza para no contestar a aquello. Podía incluso entender que en una mesa de borrachos hubiera dos personas menos educadas que el resto pero que TODOS (y todas) se descojonaran de un pobre camarero que se caía al suelo le resultaba digno de auténticos primates. Sin embargo, los primates tenían otros amigos primates con quienes hacer cosas. Y amigas primates con unas tetas enormes.

“Hulka” gozaba de dos buenas piezas. Paco había dejado a su imaginación navegar entre sus músculos varias veces, sin embargo la idea de que ocurriera realmente le aterraba. Durante la cena ella había comido bastante más que muchos de los chicos, había retado con éxito a pulsos a otros tantos y había guardado un juego especial para él:

“Dame la mano”, comenzaba. Una vez estrechadas, las manos tenían que apretar con fuerza hasta que uno de los dos se rendía a causa del dolor. Había sido la risa de todos ver como Paco trataba de zafarse mientras ella se reía a carcajadas y continuaba crujiendo sus dedos.

Una vez llegaron al pub y el pacharán, la sangría y las primeras copas le envalentonaron, se esforzó en hablar con ella.

godzilla-1998 -Oye, tenía una cosa que preguntarte,- dijo él tratando de parecer simpático.- ¿No te molesta que te llamen ‘Hulka’?

Era una de las muchas gilipolleces con las que solía fracasar al primer intento sin embargo obtuvo una respuesta.

-Bueno, me han llamado cosas peores- sonrió ella. Los músculos del rostro resaltaban su perfil.
-¿En serio?- dijo él fingiendo interés.
-Si, tenía un amigo que me llamaba “Godzilla”
-Ja-sonrió.-¿El de las japonesas o el de Roland Emmerich…?- aún no había terminado de decirlo cuando comprendió que había llegado su fin. Algunos compañeros, al lado, los escucharon y se separaron a descojonarse a gusto. Fue todo un detalle que no lo hicieran frente a ellos.
La chica le miró con cara rara pero la fortuna quiso que no hubiera escuchado bien: “¿Como dices?”

godzilla

-Nada, que prefiero Hulka.- sonrieron ambos- ¿Quieres otra jarra?- Había superado el primer asalto con éxito parcial.

Lucio trajo dos nuevas jarras y se entretuvo saludando en el bar. Mientras tanto Paco sacó el móvil y revisó los mensajes. Entre sus muchas manías se encontraba la de tener pocos mensajes para que el sistema accediera mas deprisa a la información nueva. Su método consistía en eliminar los enviados. Entre ellos leyó uno que había olvidado por completo. El calor le subió de nuevo al rostro y dejó caer la frente sobre la mesa.

Me gustaría ser verde para tener algo más en común contigo

Lo había enviado desde el mismo pub, antes de la orgía.

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4 comentarios to “LA ORGÍA (II)”

  1. Que mono trastocarro!!…hay que ver lo que se ofuscar los hamster cada vez que le desorganizas la jaula para limpiarlos.jajajaajja

    • ¿Verdad que sí? El pobre bicho está ahora a caballo entre mi casa y la de mis tíos por aquello de las vacaciones de unos y otros. No obstante, en mi familia tenemos el certificado de buenos tratos a bichitos peludos y está en buenas manos.

  2. Ahora que conozco tus secretos, apostaría a que el título es una trampa para los buscadores.

    Siempre he admirado la capacidad de co-escribir. De momento, diría que os coordináis bastante bien.

    • Este título en concreto, no. Otros sí y esos dan bastante más el cante. De todas formas, lo del “juego porno de los Simpson” ha pasado de moda en favor de “buey” (?), “dibujos de peces” (??), “minotauro” (???) y (este te va a encantar) “Shaka de Virgo”. Como putas cabras.

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