NOCHE DE TORMENTA (I)

NOTA: El caso es que me apetecía rescatar a este personaje, que en su día pasó sin pena ni gloria (lo que en el fondo es muy apropiado para un personaje tan perdedor).

Era de noche y llovía. Y cómo.

La tormenta cubría la ciudad con su manto de agua, rayos y truenos. Eran las ocho y media de la tarde de un frío día de noviembre y las calles estaban atestadas de tráfico. La gente correteaba entre los edificios como hormigas, enfrascadas en la vorágine de multitudes que juntaba a los que terminaban su jornada laboral, los compradores compulsivos y los juerguistas tempranos.
Las farolas creaban un mundo de luz justo por debajo de la tormenta. Aquello no podía impedir que se mojaran pero daba cierta sensación de aislamiento respecto a la fría oscuridad que había más allá de los conos luminosos.
Con la que estaba cayendo sobre sus cabezas, a ningún viandante se le habría ocurrido mirar hacia arriba.

El Mastodonte Vampírico detuvo su carrera junto a una antena de televisión para recuperar el aliento. Su capa estaba empapada y pesaba una tonelada. Su uniforme de repuesto no era especialmente cálido ni especialmente aislante frente a la lluvia pero con el atracón de correr por las azoteas que llevaba, lo mismo le habría dado ir desnudo.
Apoyó la viga de cartón piedra en la antena con un crujido, dejó la bolsa de plástico en el suelo y se quitó el agua de la cara. Movió la trompa hacia los lados y agitó las orejas incómodo.

-Qué mierda de tiempo-masculló recogiendo de nuevo la bolsa de plástico.

Un relámpago iluminó de blanco la azotea permitiéndole ver que no estaba solo. La puerta del tejado estaba abierta y alguien se acercaba hacia él buscándole en la oscuridad. El relámpago le permitió distinguirle y se acercó hacia él.

-¡Detente, villano!-exclamó adoptando una postura teatral-¡Tus crímenes terminan aquí!
-¿Quién coño eres tú?-preguntó el Mastodonte Vampírico-¿Batman?

El recién llegado iba envuelto en una capa negra y lucía un estrambótico uniforme blanco y negro. Llevaba un brazo levantado a la altura de la cara, como si sostuviera algo. Pareció reparar en ello y sentirse muy molesto:

-¡Mierda!-exclamó-¡Arístides! ¿Dónde coño se ha metido ese puto pájaro?
-¿Quién?-preguntó el Mastodonte alzando la trompa interrogativamente.
-¡Arístides, el Pájaro Maravilla!-explicó el recién llegado-Con la pasta que me costó y la de meses que hace que lo tengo, el cabrón se larga a la mínima. Anda, ayúdame a mirar si está por aquí.

Entre los dos registraron la azotea y miraron al cielo pero no encontraron ni rastro del pájaro perdido.

-Es un azor-explicó el hombre de la capa negra-Lo compré a un cetrero amigo mío por una pasta pero me parece que me timaron. ¿Dónde coño…?
-No sabía que Batman tuviera un pájaro-dijo el Mastodonte Vampírico por decir algo.
-¡Es que yo no soy Batman, joder!-estalló el desconocido-¡Yo soy Mangas Negras!
-Ah, perdona-se disculpó el Mastodonte-pero es que eres clavadito a Batman.
-¡Pues no lo soy!-Mangas Negras abrió los brazos-¡Mírame! ¡Mi máscara es distinta!¡Mi símbolo es distinto! ¡Hasta los colores son distintos, joder! No es tan difícil, creo yo.
-Vale, vale, lo que tú digas-el Mastodonte levantó las manos en un gesto conciliatorio-¿Y qué puedo hacer por ti, Mangas Negras?
-Ah, sí-Mangas Negras se dió una palmada en la sien-He venido a detenerte.
-¿A mí?-el Mastodonte intentó poner cara de inocente-¿Y yo qué he hecho?
-Reventar un escaparate con un ladrillo y llevarte un montón de trastos en esa bolsa-explicó el otro señalándola con el dedo-Te he estado espiando con mis manga-visores de larga distancia.
-Ah, vale-el Mastodonte entendió por fin-Eres superhéroe. Perdona, es que me había olvidado con todo esto del pájaro… eh, ¿te importa que nos metamos dentro a seguir hablando de esto? Es que llueve…

Mangas Negras asintió y ambos entraron por la puerta de la azotea. Cerraron tras de sí.
Mangas Negras sacó un paquete de tabaco y extrajo un cigarrillo. Ofreció uno al Mastodonte, que negó con un gesto.

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Una respuesta to “NOCHE DE TORMENTA (I)”

  1. Si cierro los ojos tengo el contorno de mastodonte vampiro clavado en los ojos, ¡vaya vestimentan! madre mía…araña la vista (esperemos que no lo vea John Galliano y decida que sea la proxima tendencia).

    Por lo demás, todavía nos sale Mangas Nengras zoofilico y se montar un Menage Trois en cuanto aparezca el Azor

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