ROZANDO LAS PAMPURRIAS

El otro día paré por Huesca y, como tantas otras veces, acabé en un bar intercambiando desagradables historias con diversos parroquianos (es lo bueno de las ciudades pequeñas, que nos conocemos casi todos).

Salió a colación el tema del reciente post “Busca las diferencias” en el que os advertía sobre los peligros de confundir el antihemorroidal con el pegamento de madera. Este tema hizo saltar una increíble anécdota en la que algún flipado acabó en urgencias (frecuentad a las enfermeras en general: dan buena conversación) con un ojo pegado con Superglú y que le tuvieron que reabrir el párpado a golpe de bisturí.
Hice la gracia de que habría sido cachondo que encima se dejaran todas las pestañas en el mismo párpado y de allí a esta viñeta fue un paso:

El tema de los globos oculares, por aquello de ser frágiles, acostumbra a dar bastante grimilla. Sobre todo cuando saltan. Azanza solía relatarnos de jóvenes la historia de un tío suyo que estornudó y tuvo que irse a urgencias a que le recolocaran el ojo que se había descolocado de su órbita.

Sin embargo, la mejor anécdota visual que he oído jamás viene de Valencia, concretamente del pueblo de Tony: una tía se puso las lentillas. Y se las dejó puestas. Y se las dejó puestas. Y se las dejó puestas.
Al cabo de un tiempo, la tipa empezó a ver mal y a notar que sus pupilas verdeaban. Al ir al oculista “visiblemente” preocupada le fue revelada la verdad: en el espacio entre su córnea y la lentilla había un sembrado de algas como para sacar a pastar un rebaño de cabras.
Imaginaos qué fiesta para sacárselas…


(tengo que actualizar mi traductor de valenciano)

Seguro que vosotros, sufridos lectores, también tenéis anécdotas repugnantes que impliquen globos oculares.

Anuncios

9 comentarios to “ROZANDO LAS PAMPURRIAS”

  1. Y querras k t las contemos para hacer un paint…
    venga un chiste:
    “-Mama, mama mi hermanito tiene los ojos verdes”

    mama “Si todavia no los ha abierto”

    Niño con 2 ojos en la mano “Siiiiiiii, miraaaaaa”

    Este chiste es mitico de mi primo de bcn de cuando eramos prepuberes, y aun hoy en dia me encanta y lo recordamos siempre k nos juntamos, nuestros ojos se desorbitan al decir siiiii, miraaaaa, que bonita la locura familiar…..

  2. Desgraciadamente, sólo me acuerdo de los consejos que nos daban en veterinaria de mantener el ojo húmedo (no sé qué me quiere sonar de un kleenex mojado) mientras fuéramos al hospital. Pero la de que te dejen todas las pestañas en el mismo lado debe de ser gracioso de cojones. Para los demás, obviamente, no para el susodicho.

    Magnífico tu dominio del valenciano (seguro que Toni lo puede atestiguar).

    • Yo, después de tantos años llevando lentillas, prácticamente me meto bolis dentro del párpado para rascarme…

      Mis conocidos de la Comunidad Valenciana han coincidido todos en que mi dominio de las lenguas bárbaras es acojonante. Ya verás, ya, cuando publique alguna en euskera…

  3. Jajajj!! A mí lo más “interesante” que me haya ocurrido en el ojo es haberme dejado las lentillas para dormir porque no me acordaba (iba alcoholizada, sí) y luego no poder quitármelas ni introduciendo el dedo entero en el ojo… jolín! cómo duele!!!

    Es muy buena la anécdota de la mujer de Valencia XD jajajaaaj!

    • Yo en una ocasión olvidé mi lentillero y tuve que improvisar uno con cajas de chinchetas vacías.

      En otra ocasión, alguien (no diré quién) me tiró las lentillas por el retrete, se dio cuenta de su error y logró rescatar una. Ahí estuve, tuerto por completo en clase de genética…

      Y otra vez se me cayó una lentilla en el suelo de un corral, logré recuperarla e incluso volver a ponérmela…

  4. Quien tira lentillas por el retrete? Ejem, ejem!
    Yo me las he dejado puestas unas cuantas veces cuando he llegado borracha a casa. Ese instante cuando te despiertas y te maravillas por un segundo de lo bien que ves va siempre seguido del dolor al quitartelas y la paranoia del desprendimiento de retina.
    Una vez llegue en tal estado etilico que me quite solo una lentilla, le puse pasta de dientes en lugar de liquido y me fui a la cama con la otra puesta.La confusion al despertar y ver bien solo de un ojo fue seguida por la sorpresa de encontrarme mi otra lentilla flotando en un liquido azul y pastoso. Cortocircuito cerebral. El picorcillo y frescor en mi ojo cuando finalmente me atrevi a ponermela son dignos de recordar…

  5. ¿Cómo olvidar ir a clase de biometría con una lentilla? Yo que siempre había admirado los parches en el ojo, de repente me di cuenta de que ser tuerto no mola nada…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: