LO QUE EL NOMBRE DEL VIENTO SE LLEVÓ

Y con este, catacroker: ya me he terminado los libros que me pusieron los reyes y las continuaciones de algunos de ellos.

Hoy hablaremos de la obra de Patrick Rotfuss, un señor que más que escribir libros, los perpetra:

Había oído hablar bastante de este libraco. Que si había revolucionado la fantasía épica, que si tenía un protagonista de la leche… Como tantos otros casos de fanatismo injustificado, la impresión que te deja la historia es que no es para tanto. Hagamos una breve sinopsis del asunto:

Kvothe es un tipo que le cuenta su vida a un escritor para que tome nota de ello. Por lo visto, el tal Kvothe ha puesto el mundo patas arriba y tiene una reputación como la de diez super héroes juntos. Hasta aquí, tira que te va. Su vida se divide en dos libros que juntan más de 2000 páginas (¡más de 150 capítulos por libro!) de tópicos uno detrás de otro. Veamos:

1. Infancia: es un chaval excepcional y pelirrojo perteneciente a una troupe itinerante (detalle que luego le salva la
vida en DEMASIADAS ocasiones: me temo que si los feriantes no dominan el mundo no es por su olímpico desdén por las metas elevadas). Estudia con un Obi-Wan-Kenobi de vía estrecha, los malos matan a su familia (luego que las madres quieren mantener alejados a los hijos de la vida de aventurero, no te jode si les va el cuello…) y el chaval acaba de mendigo miserable en una ciudad de mierda.

2. La Universidad: vale, lo llaman simpatía en lugar de magia, pero lo del chaval excepcional que lucha contra el mal y aprende secretos arcanos ya está requeteinventado (¿Harry el Sucio? ¿Harry Styles? Mierda, lo tengo en la punta de la lengua… ay, no, que el pelirrojo era Ron). Unas buenas 1400 páginas de todo este ladrillismo son la vida universitaria del chaval a la que llega no recuerdo muy bien cómo con intención de convertirse en jedi y vengar a su familia.

Eso sí, está bien escrita porque, a poco que tengas estudios, te vas a sentir identificado con él (pero no como aventurero sino como universitario de primero, frustrado y sexualmente poco habilidoso). Lo malo es que todo es bastante tópico (la chica, los amiguetes, el malo…) y, lo que es peor, muy monótono: todo es un ir y venir de un sitio a otro hablando con gente, tocando la guitarra (laúd, cítara, vihuela, floja me la trae…) y hablando de canciones (¿te molestaba que en El Señor de Los Anillos llenaran página tras página de versos fuleros? ¡Este es tu libro!). Se echa de menos que pasen cosas (no pido que llueva azufre, joder, pero al menos que haya fiestas universitarias) porque se podrían barajar las páginas y el libro quedaría exactamente igual.

3. El País de Oz: en un momento dado (página 400 del segundo tocho-libro) el chaval se va a no sé qué reino a ayudar a un noble de primera división a seducir a una moza con sus habilidades musicales y poéticas (¿Y para esto vas a la universidad?¡Se supone que es un libro de ficción!). Aquí parece que la cosa se anima pero incluso cuando intentan asesinar al noble, el chaval lo arregla todo yendo y viniendo de aquí para allá hablando con gente (llega a cabrear esta tendencia pacifista en un mundo de fantasía). El autor nota que aquello empieza a aburrir y, ni corto ni perezoso, el prota se une a un grupo de aventureros y se van 300 páginas a cazar a unos bandidos.

4. Karatekas Sexuales: los niveles de hormonas del autor ya no pueden más y el tío decide que lo que necesita su historia es una buena sobredosis de violencia y sexo. Y tras matar a los bandidos, el chaval se marcha con uno de los aventureros a su país, una suerte de China, Japón o yo qué sé que está a la vuelta de la esquina donde tienen una lengua rara que incluye gestos manuales (¡Drow!), unas artes marciales raras y unas costumbres rarísimas (la principal de las cuales es, según parece, follarse al protagonista). El chaval aprende artes marciales, se folla a su maciza senshei, a unas cuantas más y vuelve a la corte del noble como quien no quiere la cosa. Lo que no explica cómo es que el noble no lo ha puesto en busca y captura después de desaparecer dos meses con el botín de los bandidos…

Y después de eso, vuelve rico y poderoso a la universidad hecho un hombre que mata gente y se folla pibas. Bien, bien, bien… ya sólo queda un libro de la trilogía (¡se aceptan apuestas sobre cuántas partes tendrá!) para, no ya solucionar los problemas, que empiece el meollo del asunto.

Este es Patrick Rothfuss. Si yo escribiera como él y la gente me leyera también pondría esa cara…

En el lado bueno, el libro se deja leer y está bien escrito. No te tragas semejante tocho sin que la cosa tenga un mínimo de interés.

Sin embargo, falta algo porque parece más un manual de ambientación de campaña de un juego de rol (tanto centrarse en detallitos tontos y sutilezas idiomáticas pero pasar, lo que se dice pasar, no pasa nada ni a la de tres) que una partida. Y aún así, no te queda muy claro de qué coño va el mundo porque el mapa del libro ¡no tiene ni las ciudades importantes!

Se echan de menos unos cuantos seres fantásticos. Que en 2000 páginas sólo salga un dragón vegetariano politoxicómano (¡¡??), un hada sexual (justo antes de los karatekas esos) y un par de referencias a seres faéricos te deja con las ganas. La magia es tan “científica” que llega a poner de los nervios lo poco clara que resulta después de tantas explicaciones.

Los personajes son bastante lineales en su mayoría y abundan los innecesarios. Aparte del profesor loco de turno (el clásico mentor chiflado) que hace idioteces y el noble de primera división que está muy conseguido, los del resto del reparto son perfectamente intercambiables.

Lo peor, sin duda, es que la historia es leeeeeeenta. Y dos libros después, todavía no ha pasado casi nada digno de mención y lo reseñable te cabe en bastantes menos páginas. Con 300 o 400 paginitas te queda un cuentecillo apañado.

Originalidad, mis cojones. A ver, no es algo obligatorio (la serie del Elfo Oscuro, por ejemplo, son todo topicazos pero se hace más llevadero) y no pasa nada por calcar a Harry Potter pero es que es lo que hay. Que yo recuerde, las aventuras de H.P. (no, Lovecraft, no) acaban cuando el chico tiene ya una edad parecida a la que gasta este. ¡Y en siete libros más cortos pasan bastantes más cosas!

Y yo me pregunto: ¿el rubio rojizo no es lo mismo que el pelirrojo?

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14 comentarios to “LO QUE EL NOMBRE DEL VIENTO SE LLEVÓ”

  1. Yo lo comparé en su día con harry potter y me pusieron de vuelta y media …(gente, por supuesto, que no se había leído los libros de Rowling ). En fín, totalmente de acuerdo en la critica (anda que hay que tener cojones para comparar esto con el Señor de los anillos y Juego de tronos), este tio se ha forrado haciendo un remix-medio-qué de libros de fantasía con éxito (al más puro estilo “canción del verano”)

    • Te alegrará saber que antes de escribir la mía consulté tu entrada y eché un ojo a los comentarios. Iba a poner el mío pero se me estiró tanto que decidí que daba para una entrada entera…
      Y lo dicho: no es para tanto. Yo tampoco me he leído los de Harry Potter pero es que el concepto de “niño que va a la universidad a aprender magia” suena de algo al común de los mortales. Lo que pasa es que como yo comento las cosas cuando ya han pasado de moda, no me hacen ni puto caso.

      Como de costumbre, la gente exagera un huevo.

  2. xxaveriaxx Says:

    Agárrate, tío: que mi mujer (sí, sí, jamás lo hubiera imaginado) ha decidido cometer sacrilegio dejando aparcada la serie de Los Hijos del Grial por estos dos tochos del Rothfuss, y se los está leyendo por recomendación erudita de no sé quién (a mí no me miréis). Y eso que no se ha leído ni señores de los anillos, Enriques Alfareros ni mucho menos elfos oscuros, Dragonlances o novelas de R.E.Howard…
    Lo que hace el marketing, damas y caballeros. Puajjj.

    • Ya, ya, creo que me lo comentó en la última timba.

      A ver, ya digo que son fáciles de leer (y de entender porque cosas raras ya digo que pasan pocas). Ideales para gente poco versada en la materia.

  3. Estoy bastante de acuerdo en general contigo. Pero a mi el libro me distrae, sobretodo el primero en el que aún pasaban algunas cosas. Sin aportar nada especialmente novedoso es un buen libro para pasar el rato. Yo creo que, además del marketing, una de sus virtudes es que es de fácil lectura para todo el mundo, los “no iniciados” en este tipo de literatura se echan para atrás con libros más innovadores o mas currados y cuando empiezan con este, pues les parece más “normal”. También es verdad que las cosas ya están muy inventadas, y que traer algo bueno de fantasía es jodido… quizá alguien algún día nos deleite con una buena novela de esas características… alguien que sepa hablar de orcos y meterles sentido y valores…. alguien que tenga algunos seguidores incondicionales en diferentes provincias del país… que ya haya elaborado guiones para alguna serie… alguien que este muy familiarizado con la fantasia hasta el punto de dirigir capañas de rol, en mesa y en vivo… alguien a quien leer estas lineas le motive aunque sea un mínimo…

    En fin, saludos Castellonitas.

    • Efectivamente. Distrae, distrae. Es flipante ver la cantidad de fanfiks (como sea) que ha generado esto…

      Pero cualquiera encuentra a alguien así…

  4. Joan El Misericordioso Says:

    Joder, pues yo no lo he leido y se lo regalé a mi madre.

    Y no tenía ni idea de que el protagonista fuera rubio rojizo/pelirrojo.

  5. Se ve que para los angloparlantes no es lo mismo ser pelirrojo que rubio rojizo. Es como eso de que los esquimales tienen chopecientas formas de decir “blanco”. No sé.

    En realidad no había oído hablar de la serie (no así Juego de Tronos, que me importa una polla lo magnífica y magistral que sea, no me da la puta gana de leérmela y punto), pero me ha gustado la reseña. Últimamente estoy de un vago que asusta (sí, sólo últimamente), así que no sé si le daré una oportunidad.

    Y esto no tiene nada que ver, porque más que fantasía épica, es una especie de cuento infantil en forma de novela pero, ¿te has leído “Tatuaje de Monstruo? Porque el primer libro está sorprendentemente bien. No sólo bien escrito, sino bastante original. Con dibujicos de vez en cuando, y todo (lo cual para mí es un punto en contra porque suele chocar de morros con cómo me imagino yo a los personajes, pero vamos, que esta vez molan bastante).

    • Hombre, si no tienes absolutamente nada que hacer (y eso, en tu caso, es como decir que has llegado diez minutos antes) los libros son entretenidos. Pero hartan. Y si te gustó Harry Potter, igual el plagio es demasiado flagrante.

      Juego de Tronos no pasó lo que yo llamo “la prueba de Tolkien” (bautizada así por crearse cuando intenté leerme “El Sueñor de los Anillos“) que viene a ser que si un libro no me seduce a las setecientas páginas (me parece un margen razonable) lo mando a la mierda. Que ya vale.

      Ni me suena. Conozco a varios sujetos con “tatuajes de monstruo” o, directamente, “monstruos con tatuajes” (de hecho, últimamente ando adoctrinando a mis alumnos para que, ya que cerebralmente no llegan muy allá, por lo menos no se lo certifiquen por escrito en su propio pellejo). Ya me darás más datos.
      El off-topic de los tatuajes me ha recordado a otra cosa que dará para un post.

      Permanezcan atentos a http://www.warbriel.info.

      • Yo antes ponía el margen en las 375 páginas. Pero conforme uno se hace viejo, yo creo que la paciencia se va a la mierda y si no veo algo que me interese en las primeras 80 yo creo que ya no paso. De pequeña me parecía un sacrilegio eso de dejar un libro o película a mitad, pero es que ahora me parece que valoro mi tiempo mucho más que antes.

        Pues debes de ser el primero en decirme que “Juego de Truños” es un sopor. Porque no oigo más que elogios.

        No es famoso, así que normal que no te suene. Está en la biblioteca de Cuenca, lo cual a ti te la sudará de lado. Creo que con la crisis han abolido las desideratas y el préstamo interbibliotecario, así que no sé qué decirte. Miraré a ver si está en la biblio de Zaragoza o algo.

      • Yo creo que la paciencia aumenta pero el rencor y la mala gaita crecen exponencialmente en función del número de páginas algo tal que:

        Número de páginas que aguantas=f(rencor) -f(rollazo) + f(ganas de discutir). (demasiadas clases particulares últimamente)

        En cualquier caso, mantengo desigual combate con un montón de indocumentados que están que no cagan con la mierda de los Stark, los García y los Truñipaper. A mí, el único Stark que me cae medio bien es Iron Man y por las pelis…

        Pues ni idea. Ya miraré (cuidado, promesa no vinculante).

      • ¡¡Que me dijiste que lo mirarías y no lo has hechooooooo!! ¡¡Que eres un cabrón sin sentimientooooooooos!! ¡¡Que tu palabra no vale nadaaaaaaaaaaaa!!

      • Qué cabrón soy (the fraiteners).

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