EL GRAN CUENTO ENANO (II): LAS EXCAVACIONES

-Menuda cagada-gruño el director adjunto Gwanon contemplando al pelotón de mineros enanos trabajar. Tachó algo en su libreta con un suspiro.

Llevaban casi una semana retirando escombros de la cúpula cegada y casi no había espacio para que los enanos estuvieran de pie. Al estar tan profunda, la cantidad de roca desplazada era enorme y se requería cautela para evitar más derrumbamientos.

El lado bueno de aquello era la discreción: el sector de Gorgal-Tum que dirigía Gwanon, Sar-Bnaratch,  estaba tan apartado que el resto del complejo enano ni se había enterado. Y era mejor así porque la principal fuente de ingresos de Gorgal-Tum era el alquiler de cúpulas. Si se perdía la impresión de que eran seguras, el negocio (y presumiblemente el rey Bain III) se iba a resentir bastante.

Un enano orejudo, arrugado y calloso se acercó a Gwanon. Sus gastadas ropas de cuero contrastaban vivamente con el pulcro uniforme del director adjunto.  Escupió a un lado antes de hablar:

-Tienes que ver algo, sígueme-sin esperar una respuesta, se dio la vuelta y se alejó en la penumbra.

Era Adardoa, capataz de los mineros, duro como las rocas que había perforado toda su vida. Ya era viejo cuando Gwanon accedió a su puesto y era famoso por su escaso respeto por el protocolo. Se decía que había mandado al diablo al mismísimo Bain III en una visita oficial a las minas cuando el monarca se interesó cortésmente por su trabajo.

A diferencia de Adardoa, Gwanon llevaba un pulcro bigote y patillas en lugar de la barba típica enana. Disimulaba sus canas a base de tinte y llevaba una larga peluca para tapar su cabeza calva. Era mayor para ser un enano pero su cuerpo no había sufrido los rigores del combate o el trabajo minero. Como miembro eminente de la familia de los RocaMagma, lo que tenía dura era el alma.

Los RocaMagma eran un pequeño clan enano de despiadados comerciantes y burócratas. Habían sido de los primeros en acudir al recién nacido reino de los PuñoMontaña. Suya había sido la idea de alquilar las cúpulas para guardar tesoros ajenos y habían medrado extraordinariamente bajo la protección de Bain III. Gracias a la colaboración mutua, Gorgal-Tum se había convertido en el más próspero de todos los reinos enanos y ocupaba una posición privilegiada entre las demás razas como depositarios de sus riquezas. En la heráldica de los PuñoMontaña se podía leer el lema de los RocaMagma: “No vendemos a nuestras madres… muy baratas”.

Adardoa se detuvo junto a una carretilla llena de tierra y monedas sucias polvorientas.

-La cúpula no se derrumbó sola-dijo mirando el tesoro recuperado.

-Los temblores de tierra…-empezó a decir Gwanon.

-Eso son gilipolleces-gruñó el capataz mirando con desdén el reluciente traje del director adjunto-Llevamos miles de años viviendo bajo tierra y conocemos bien los peligros. Una cúpula enana no cede por un terremoto: las construimos para que duren.

-¿Y qué puede hacer que se vengan abajo así?-preguntó desdeñosamente el director adjunto.

-No lo sé-admitió Adardoa escupiendo de nuevo y levantando un dedo-pero entró por allí.

Señaló algo a la espalda del director adjunto Gwanon. El enano se dio la vuelta y contempló una enorme oquedad de más de seis metros de ancho que había quedado cegada por el derrumbamiento. En sus paredes había enormes marcas de garras. Aunque bloqueada, saltaba a la vista que era reciente. Y no era obra de los enanos.

-Mierda-maldijo Gwanon.

8 comentarios to “EL GRAN CUENTO ENANO (II): LAS EXCAVACIONES”

  1. Me gusta me gusta, espero que tengas para rato.

    • Tengo, tengo. Me he tirado varias mañanas rumiando argumentos mientras sajaba entrañas de animales muertos. Se me han ocurrido siete mil cosas pero esto debe organizarse bien para poder ponerlo en posts no demasiado largos y, además, que ocurra algo en cada uno (en plan folletín). Aparte, hacer los posts con imágenes también lleva su tiempo.

      Pero tranquilos, haber, hay.

  2. más quiero más!

  3. Me llaman la atención los nombres:
    1) Bain, consultora rival de la que yo trabajaba antes
    2) Gwanon, ¿mierda de murciélago? Vaya putada de nombre para el enano
    3) Adardoa, el enano vasco, aiva la hostia.

    Por lo demás, de momento está interesante e incluso intrigante, espero ansioso la próxima entrega a ver si, de una vez, se vuelve tediosa

    • Me alegro pero:

      1) Bain está sacado de un libro-juego de “Aventuras en la Tierra Media” (del estilo de Pip pero más serio). Como nombre de enano queda propio y bien.
      2) Gwanon lo generó un generador de nombres de fantasía sacada de internet. O puede que fuera más largo y lo recortara un poco…
      3) Adardoa salió del mismo generador. Sí, un aire sí que tiene…

      Tranquilo, que será un truñaco y podréis ignorarlo.

  4. Oh yeah! como el despertar del balrog de Moria!

  5. Todo se andará…

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