AMOR MANCHADO DE CACA

Poco antes de irme de España me contaron esta historia. Por su sencillez y brillante ejecución se merece un lugar aquí:

esto es un hombre (llamémoslo Beneplácito Domingo) que, sintiendo la llamada de la naturaleza, entró a un bar a cagar. Era un bar de copas y el segurata pensó que se estaba drogando así que lo expulsó del retrete y lo echó a patadas del bar. B.D. desesperado, se vio obligado a cagar entre dos coches aparcados en el casco viejo de la Ciudad Sin Nombre.

A la hora de limpiarse el culo (que las situaciones más desesperadas no os nublen el juicio: hay cosas que deben hacerse y punto) nuestro héroe recurrió a un paraguas que, por ventura, la Providencia puso a su alcance. No sé quién sería el notas que lo perdió pero sin duda se habría sentido trastornado al ver a un hombre en mitad de la calle con los pantalones por los tobillos arrancándole la tela y restregándose las nalgas con ella.

Beneplácito Domingo estaba tirando los restos del malogrado paraguas a una papelera cuando vio a una mujer que atrajo su atención. Nuestro hombre era un seductor nato y no tuvo problemas para seducir a la chica y llevársela a un lugar seguro donde accederla carnalmente. Estaban por acabar cuando la chica dijo:

-Oye, ¿no huele MUCHO a mierda?

MORALEJA: la tela de los paraguas no hace un buen papel higiénico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: