ROBLOoOOoOoOORLS

Una vez pasadas las navidades, lo suyo es comentar con los amigos lo que te han traído los reyes. Esto era mucho más épico cuando era crío, claro y hace poco me dio por husmear en internet en busca de uno de esos juguetes emblemáticos de nuestra niñez. Me refiero al…

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(N´gue)

El Tente surgió como una alternativa patria al Lego. A decir verdad, el parecido era tan escandaloso que no es de extrañar que los daneses le metieran un puro por plagio a los catalanes Exin. Los de Lego acusaron a Exin de infringir derechos de autor, interpretando los ladrillos y su forma de ensamblaje como una obra artística plagiada.

El juicio, como si de una película de guerra se tratase, se celebró en Israel.

descarga (1)(A la izquierda, una pieza de Tente, a la derecha, una de Lego. Mira que son picajosos estos daneses…)

descarga (2)Y, mira tú por dónde,  ganaron los de Tente porque  las piezas de Lego no podían considerarse una obra artística, sino un sistema de realización libre que derechos de autor. Para morirse, sin duda, pero gracias a ello Tente creó un imperio que prosperó durante las décadas de los 70 y 80Finalmente, Exin quebró y el Tente se fue a hacer gárgaras dejando vía libre a los de Lego. Pero esa es otra historia que debe contarse en otro momento y lugar.

A lo largo de su existencia, Tente sacó diferentes líneas de juguetes a descarga (3)partir de sus piezas primigenias (estas aunque muy variadas en formas y colores, realmente son una fracción de la animalada que tiene Lego), cada una con una temática: barcos (Tente Mar), naves (Tente Astro y Cosmic), camiones (Tente Ruta), tanques (Tente Scorpion)… y robots (Tente Roblock) que es de lo que voy a hablar aquí.

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Los Roblocks eran robots hechos de Tente con la capacidad de transformarse en diferentes cosas. Sí, como los Transformers (de hecho, es raro que no les cayera otro juicio con la tontería). He dicho que se transformaban en diferentes cosas pero eso es exagerar: se convertían en cosas con ruedas y en cacharros voladores.

8f5d3f55Por aquí tenéis algunas imágenes y podéis ver que el proceso no iba más allá de tumbarse y doblar las piernas por encima o por debajo. Esto daba lugar a cosas como un “inocente” camión al que le asomaba un cañón de neutrones por el tubo de escape.

Los Roblocks no tenían historia, oficio ni beneficio pero mis amigos y yo flipábamos con ellos. Los había más grandes y más pequeños, más bonitos y más feos pero todos tenían cosas en común como que les faltara alguna parte importante (los había sin manos, sin brazos, sin piernas, con los brazos paralizados… menudo desfile de tullidos) y que eran más frágiles que un castillo de naipes: rara era la vez que no se descacharraba algo (loimages (1) dicho, tullidos todos) cuando los transformabas pero ¿y lo que te divertías?

A mí me fascinaban especialmente las diferentes manos (normalmente, una o menos, recuerdo que me compre uno precisamente porque era el único con DOS manos) que tenía cada modelo. Normalmente eran pinzas, algunas bastante complejas como la de la derecha (muy currada) y otras, pura mierda de enganchar una pieza con una bisagra y angelitos al cielo.

Otra cosa que tenían en común todos estos bicharracos era la presencia de una trampilla o compuerta en la tripa. Supongo que era una especie de capó en cuyo interior estaban los motores (la “Hipótesis del maletero” fue largamente debatida y se desechó porque sonó la campana del recreo).

Las caras de los roblocks también tenían su miga. A base de combinar piezas, los diseñadores se curraban algunas expresiones extremadamente logradas. No obstante, queda por saber si esa era exactamente su intención…

Caras de RoblockComo todos los juguetes de éxito, los roblocks se multiplicaron rápidamente en su breve reinado (mediados de los ochenta hasta primeros noventa) y llegó a haber hasta 27 modelos. Dos de ellos ad484149incluían “luz y sonido” , básicamente, una pieza en la tripa con dos pilas botón que encendía dos lucecitas  y hacía un ruido chirriante y molesto hasta para los críos de la época.

Como anécdota final, yo tenía el Skymaster (el “Caraculo” de arriba) y un Día de los Inocentes especialmente sangriento (mis hermanos y yo nos declarábamos la guerra sin cuartel y meter sal en el agua de beber era lo más suave que podía caerte) mi hermano mayor me llamó a su cuarto. Yo fui todo feliz con mi Skymaster que se sacrificó por mí cuando no sé qué cacharro le cayó encima cuando abrí la puerta.

No era un mal robotijo después de todo…

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