LA VAAAAaaaAaaAACAAAAaaAA (I de II)

Entre tanto bicho exótico y de ficción todavía no he hablado de mi principal compañero de trabajo, “la mansa presencia que puebla nuestras praderas y, en melancólico gesto y con abnegada paciencia, nos da alimento y abrigo fingiendo indiferencia“.

Lo que conocemos como ganado vacuno  o bovino es una subespecie descendiente del uro salvaje, un bicho cornudo extinguido en tiempos bastante recientes debido a la caza, la desaparición de los bosques y a la sustitución por sus descendientes domésticos.

Uro

Esto de aquí es un uro. Como especie, desapareció hacia el siglo XVII en Polonia. Hubo un intento de recuperarlo a principios del siglo XX a base de seleccionar rasgos de ganado bovino pero el resultado (distribuido por zoológicos de todo el mundo) fue calificado de estafa científica, payasada infame, chapuza para cagarse y otros calificativos bastante coloridos del mundo científico: por lo visto, había razas que por sí solas tenían más de uro que estos “nuevos uros”. Y además, no es que valieran gran cosa como animales salvajes porque no sabían buscar comida ni defenderse de los lobos.

Por lo visto, varias razas de vaca corrientes (incluido el toro de lidia) reunían más caracaterísticas de uro que estos uros caseros

Ojo, no hay que confundir al uro con el bisonte europeo, que es otro bicho similar pero de otra especie del mismo modo que un gato y un tigre están relacionados de cerca pero manteniendo las distancias.

bisonte europeo

Volviendo a las vacas, tenemos tres subespecies distintas descendientes de los uros (asiáticos, africanos y europeos): el Bos primigenius taurus, el Bos primigenius africanus (el cebú africano y su prole) y el Bos primigenius indicus (cebú asiático, lo que viene a ser la vaca sagrada de toda la vida). Todas ellas cuentan con un buen número de razas locales con sus características particulares y se han extendido por todo el ancho mundo.

cebu

Podemos hacer aquí una distinción entre “bovinos occidentales” (30-40% de la población mundial y productores del 75% de la leche y la carne) y “los del tercer mundo” (que son más pero producen menos).

Como puede deducirse de los números, las razas del primer mundo son bastante más selectas y productivas. Por otro lado, las otras son parte de una ganadería de subsistencia mucho menos capitalista y más económica: producen menos pero también gastan menos y son mucho más resistentes a las enfermedades y miserias tropicales: no puedes esperar meter en un frisonapaís ecuatorial subdesarrollado dos mil vacas de alta producción y esperar, no digo ya que produzcan, sino que sobrevivan. Son bichos delicados que requieren una serie de dedicados y mimosos cuidados mientras que los cebúes son más todo-terreno y aguantan lo que les echen. Después de todo sobreviven en las calles de las ciudades hindúes comiendo basura y lo que se tercie.

A partir de estas diferencias, se han creado razas híbridas entre ganado cebuíno y bóvidos occidentales con características intermedias que permiten que un ganadero pueda mantener unos niveles elevados de producción sin depender tanto del clima.

guzerat

Las vacas son rumiantes y esto significa que pertenecen a un grupo de animales que en la carrera de fondo que es la evolución han superado los múltiples  inconvenientes que supone la dieta vegetariana.

Desde un punto de vista nutricional, comer plantas es complicado: cualquiera puede comerse una fruta pero estas no están presentes todo el tiempo y buena parte de plantalas estructuras vegetales tienen una serie de sustancias (celulosa, lignina, etc.) destinadas a mantener la planta más o menos tiesa que no hay paisano que las digiera (probad, probad a comeros una alcachofa sin quitarle las hojas, masticad hasta que os duelan las quijadas y sabréis de lo que hablo).

Entre los seres vivos, los únicos que pueden zamparse la celulosa con cierta elegancia (o más técnicamente, degradarla) son una serie de microorganismos microscópicos.

Casi todos los animales superiores que basan su dieta en comer verdura se han asociado con estos bichitos en mayor o menor medida: básicamente,protozoos ruminales los microorganismos viven en el tracto digestivo del animal y digieren las plantas por él. A cambio, estos protozoos tienen casa, calefacción y comida gratis.

Los rumiantes (que incluyen vacas, ovejas, cabras, gacelas y un largo etcétera) son los animales que más han perfeccionado esta técnica mediante un estómago de varias cavidades.

A grandes rasgos, el animal pasta, mastica y traga, los vegetales triturados van a un primer estómago (rumen) donde se forma una mezcla de líquidos, gases y materia vegetal que fermenta que da gusto. En un momento dado, el animal regurgita esta porquería para volver a masticarla, triturarla y tragarla de nuevo en el proceso conocido como rumia. Lo que traga a continuación va a parar a otras cavidades del estómago y se inicia una digestión más parecida a la nuestra que acaba, como todas, con una cagada.

rumiante

Como toda fermentación, esta también produce gran cantidad de gases, motivo por el cual las vacas no paran de tirarse pedos (un drama
eructocuando les levantas el rabo para sacar sangre y te despeinan) y soltar eructos (silenciosos: que nadie espere ir por la sabana africana y lograr encontrar una manada de gacelas por el ruido de sus reglotes).

El equilibrio químico de este tracto digestivo es bastante delicado y si la dieta del animal no está cuidadosamente controlada pueden pasar desgracias: acidosis, torsiones de rumen, timpanismos… hay para todos los gustos.

bomba atomica

Otros procesos parecidos pero más chapuceros se dan en otros mamíferos de dieta similar (caballos, conejos, elefantes, rinocerontes…). Sin embargo, los rumiantes son  los que mejor y más eficientemente lo hacen y en consecuencia son los más extendidos.

(CONTINUARÁ)

6 comentarios to “LA VAAAAaaaAaaAACAAAAaaAA (I de II)”

  1. Gabiman Says:

    yo que andaba esperando la conha, va y resulta que era un post serio!! me ha encantado lo de los microorganismos microscopicos, algun dia me presentas los macroscopicos…sobre resto de cosas no se si comentar no me vayas a llamar pedante, pero el ultimo parrafo es un poco maniqueo. Aun siendo herbivoros todos ellos, la dieta no es tan similar, depende del grado de selección del alimento. Los rumiantes son mas eficientes en la degradacion de la celulosa, pero altamente ineficientes con la proteina y los carbohidratos, que tambien los hay en los productos vegetales. Eso lo solventan en parte con un buen aporte de proteina microbiana (de alta calidad) que les llega del rumen y con un metabolismo energetico no basado en la glucosa sino en los acidos grasos de cadena corta (CONTINUARA)

    • Correcto y tienes razón en todo pero precisamente me he reprimido un poco con los detalles porque aunque el personal con carrera (y doctorados, ya puestos) es un porcentaje del público del blog, el populacho inculto y cateto es otro y no era plan. La cosa es instruir deleitando, no dando el coñazo. Para el grado de atención que consigo, con decir que comen verdurita, la mastican dos veces y se tiran reglotes ya nos vale…

      Me apetecía escribir sobre vacas y me estuve documentando, no te creas.

      Los “microorganismos microscópicos” me lo saqué de Torrente y sus “microorganismos microbiológicos”.

  2. Ya que te pones serio y divulgativo, ¿podrías comentar en la continuación tu opinión profesional sobre el vegetarianismo en humanos? O sea: al margen de chistes y prejuicios, y en vista de lo que comentas sobre las dificultades de procesar celulosa y otras sustancias, ¿qué ventajas o desventajas puede tener? ¿es una completa aberración en todos los casos? Yo por ejemplo veo una gran diferencia entre ser ovo-lacteo vegetariano y ser crudi-vegano, y creo que lo ideal sería una dieta mayoritariamente vegetariana con un pequeño porcentaje de alimentos de origen animal (que además es la dieta que nos tocará llevar por huevos el día que los chinos y los hindúes decidan que quieren comer lo mismo que los occidentales).

    • Sí, puedo comentarlo y, de hecho, lo haré: he estado escribiéndote una respuesta que ha resultado tan larga (hay muchos temas que tocar) que he decidido que mejor hacerle un post entero. Mejor no mezclar churras con merinas. Cuenta con él para, digamos, el lunes que viene.

      Tendré que “rumiar” sobre si esto era exactamente lo que pretendía o si me ha salido el tiro por la culata. ¿Me seguirá queriendo la gente si no me hago el gracioso todo el rato?

  3. Estupendo. Espero ese post con interés. En cuanto a tu última reflexión, yo diría que hay sitio para todo en la vida. Aunque el humor sea tu predilección, está muy bien que de vez en cuando te pongas más serio. Aunque a mí este post me parece muy simpático (no hace falta buscar siempre el histrionismo). Y fíjate que hoy en día la mayoría de las personas somos unos ceporros en casi todo (salvo en las 4 cosas que hemos estudiado), así que una divulgación científica amena como la de este post nos viene muy bien “entretiene deleitando”.
    Y si algún amigo te retira el saludo por esto, pues como decían Les Luthiers en “Iniciación a las Artes Marciales” (con acento de chino estereotipado): -Si un amigo te apuñala por la espalda… debes desconfiar de su amistad.
    Es más, al estilo de Morfeo en Matrix te digo: No tienes por qué HACERTE el gracioso. ERES gracioso (y lo sabes). Recuerda que la diferencia entre gracioso y graciosillo es la misma que entre listo y listillo (uno es, el otro se lo hace).

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