NEPTUNIANOS (II)

doctoradoPiotr Krodovplastjky destacaba por varias cosas.

En primar lugar, su formación académica: tenía un doctorado en físicas y otro en astronomía. También era un ingeniero aeronáutico muy dotado y perfectamente familiarizado con la tecnología aero-espacial.

bandera inulvanaEn segundo lugar, era un patriota convencido aunque esto no era muy difícil: en el mundo del 2078 Inulvania era de los pocos países que quedaban en pie. El resto del planeta era poco más que un yermo radioactivo y contaminado. Nadie emigraba (no había a dónde ir) ergo todos los inulvanos eran patriotas. Y Piotr Krodovplastjky creía en el partido.

En tercer lugar pero no por ello menos importante, Piotr Krodovplastjky tenía un cáncer maligno con metástasis a pelvis, pulmones y cerebelo quemetastasis le daba una esperanza de vida de dos años como mucho. Eso le hacía sacrificable y, a la vez, útil (mientras pudiera seguir hablando y moviendo los brazos): el viaje hasta la órbita de Neptuno duraba un poco menos que su esperanza de vida. Y, además, daba igual que fuera en silla de ruedas porque la nave espacial era estrecha como un sarcófago.

Las malas lenguas afirmaban que su enfermedad no era casual, que los images (1)servicios secretos inulvanos le habían arrimado isótopos radioactivos a posta durante años a fin de crearle el cáncer y tener una excusa para “empaquetarlo” para Neptuno. Sin embargo, también era un secreto a voces que A) en la Tierra de 2078 no hacía falta arrimarse a un isótopo para criar tumores y B) que el servicio secreto inulvano era más de aplicar plomo que estroncio 90.

La carrera espacial a Neptuno obedecía a la absoluta crisis energética y de materias primas del planeta Tierra. Durante el siglo XXI, la raza humana colonia espacialhabía empezado a expandirse por el sistema solar: la Luna, Marte e incluso el cinturón de asteroides habían sido colonizados por China y Estados Unidos. Sin embargo, la guerra había barrido aquellos grandes logros y los había borrado de la memoria.

Era lo malo de casi cincuenta años de guerra super-atómica: que se borraban archivos, se borraban países y con las prisas de meterte en el refugio nuclear acababas por olvidarte de las cosas.

guerra atomica

En aquel planeta enfermo de radiación, Inulvania había quedado como único gallo del gallinero (un gallo famélico y solitario) y sus trescientos tierracincuenta y siete mil habitantes suponían (siendo optimistas) el 95% de la raza humana. La parte positiva de todo aquello es que el mundo había quedado a su merced y, aunque era un premio imagesquemado y sucio, algunas partes eran muy aprovechables. Como las instalaciones espaciales chinas donde los inulvanos encontraron un jugoso proyecto abandonado pero intacto para la colonización y aprovechamiento de Neptuno, mucho más allá del espacio conocido.

Y así fue como Piotr Krodovplastjky acabó en la órbita del último planeta exterior.

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