¡CASTRACIÓN!¡CASTRACIÓN!¡CASTRACIÓN!

“Unos labios me han hablado

treinta y cinco es su edad”

(Barricada)

Hoy es mi cumpleaños pero no voy a perder el tiempo en reflexiones baratas ya que el tiempo en su devenir tiene dos grandes ventajas: A) me aleja de mi adolescencia y B) me proporciona material para nuevas entradas. Así que hala, a contar batallitas.

Castracion 1

Hasta hace dos años, cuando nacieron mis sobrinas, este que os escribe ocupaba el siempre bochornoso puesto de “el pequeño de la familia”. Ser “el pequeño” con treinta y pico tacos no es un camino de rosas (te siguen considerando un niñato aunque por fortuna ya tienes suficiente cinismo como para que te la sude la opinión de la gente) pero con tres o cuatro primaveras es bastante peor.

Sí, eres el niño mimado pero ¿con quién van a cebarse los mayores? Exacto.

Castracion 2

Pero yo me lo pasaba en grande. Las más veces no entendía una palabra de lo que mis hermanos, primos y demás contemporáneos decían pero, si ellos se reían, era indudablemente porque era divertido.

Castracion 3

El término “castración”  era uno de ellos. Mis mayores se pasaban el día con “castración esto“, “castración lo otro“… Era un término similar al de “hacerse una paja” que, hasta que no fue aclarado por un primo un poco menos primaveras, significaba, según decían, “pasarse una teta por el culo“.

Castracion 4

Normalmente, lo de “la castración” salía a colación cuando le íbamos a hacer alguna judiada a un bicho. Cuando eres un crío tienes muy pocos escrúpulos y las excursiones al campo implican que toda suerte de insectos que caigan entre tus garras tendrán suerte si mueren durante su captura. Las “maniobras de castración” solían ser tirarlos al fuego. O atarlos a un petardo.

Castracion 5

Años más tarde, estaba en la piscina con mi primo cuando, a la vista de un saltamontes solté lo de “aplicarle una maniobra de castración”. Un mayor que estaba por ahí cerca, sorprendido de que un chaval de seis años empleara el término nos preguntó si sabíamos de lo que hablábamos.

-No-contesté inocentemente. En aquella época tampoco era obstáculo para mí.

-Significa quitar los cojones.

Castracion 6

Fin del misterio. Parece mentira que las grandes preguntas de la vida me las acaben resolviendo siempre con la palabra “cojones”.

2 comentarios to “¡CASTRACIÓN!¡CASTRACIÓN!¡CASTRACIÓN!”

  1. Sugiero que, a partir de ahora, en vez de berrear “¡mutantes, mutantes, mutantes!” en los bares, chillemos “¡¡castración, castración, castración!!”

    Felicidades, perraca.

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